Nuestros labios se rozaron con dulzura, era un sentimiento diferente, pero sentirlo cerca me hacía sentir segura y por algún motivo me sentía feliz. -No debí… no debimos –dije nerviosa –eres un hombre casado y yo estoy… enamorada de mi novio –suspiré y me alejé dos pasos de él -Lo siento mucho –dijo con el rostro rojo de vergüenza –debí mantener el control y yo… ¡No! No puedo engañarme, lo intentado todo por mucho tiempo Angie, y no logro olvidarte, no puedo pasar página y verte a diario con Duncan, me duele. -¿¡De qué hablas!? Eres un hombre casado Bautista, no puedes hacer esto, no debes lastimar a la mujer que te ama -Pero estoy enamorado de ti, y no puedo evitar pensarte constantemente, me molesta verte con Duncan, me molesta que él pueda abrazarte y besarte y yo sólo soy un espec

