-¿Por qué estás aquí? –bajé de la copa del árbol cuando escuché el crujir de la hojas en el suelo -Te dije que no iba a dejarte huir, que te seguiría a donde fueras -No tenías que hacerlo, sabes bien el motivo por el que me alejé -Pero no debiste hacerlo, tenías que quedarte. Le pediré el divorcio en un par de días, no puedo seguir con esa farsa, no puedo prometerle que la amaré algún día -No tienes que hacerlo, ella es la persona que elegiste para formar una familia, y ella está de acuerdo con eso. No puedes ahora decirle que te arrepientes, no es correcto. -Lo que es incorrecto es mentirle con respecto a mis sentimientos si tú y yo... -No hay un tú y yo. Puedo ser tu amiga, pero la relación no va a superar eso. No te amo -¿Estás segura de eso? No hay vuelta atrás si decides no

