Samantha Arlington era una fuerte y decidida mujer de negocios proveniente de Venezuela. Con metro setenta de puro sensualismo, era el prototipo de bomba sexy, deseada por muchos y odiada por todas. Tenía el cabello de un hermoso rubio ceniza y lacio el cual llevaba a la altura del cuello, unos bellos ojos color azul, espléndidos pechos y una retaguardia de infarto, que en conjunto con el par de esbeltas piernas y los carnosos labios rojos, eran el delirio de todo hombre. Graduada de Relaciones Públicas en la universidad Oxford y con una brillante carrera en ascenso, se podría decir, sin duda alguna, que Samantha Arlington era una jugadora de las grandes ligas en el medio artístico. Y como todo gran jugador destacaba por ser una de las mejores relacionistas del medio y también una de las

