CAPÍTULO 47 DEMONIO HUMANO Alan Hice que Sara se quedara dormida, otro de mis tantos talentos era ese, en todo este mes no pude ir junto a ella, era como si alrededor de la casa existiera una barrera, lo cual impedía que mis poderes funcionaran, pero hoy fue diferente, pude escucharla llamándome; al instante mi cuerpo reaccionó y fui hasta ella, cuando la vi en ese estado en la cama, recordé como odiaba la orden de no asesinar a humanos , estuve a tan solo segundos de matar a ese tal David, nadie podía causarle tanto daño a mi humana, conmigo era más que suficiente. Seguía sin encontrar la piedra, y el tiempo se agotaba, Nadine me ayudaba con la investigación a modo de descubrir quién era en verdad este hombre; David Castle. —Vaya, aquí huelo a esa chica. —Nadine como siempre, llegaba

