Historia. En el instante que Dorian finaliza la llamada con Eva, su acompañante se acerca y toma asiento a su lado se encarga de recargar las copas con más vino y se acomoda en su lugar, observa fijo al moreno. – ¿Quién era? –Hablaba con Eva, mi esposa –Virginia le mira fijo, con esos ojos grisáceos y expresivos. –Es una buena mujer. –Pero no te gusta, ¿O sí? –Virginia... –ella se da un sorbo de su copa de vino, suspira. –Eva no te gusta, Dorian, con todo lo que me has contado solo sientes pena por ella y sientes ganas de ayudarla nada más... –ella se aleja un poco para así estirar su pierna y con su pie comenzar a tocar a Dorian. –Hay cosas que no se pueden olvidar. – ¿Cómo cuáles? –Dorian le mira fijo. –Tú y yo y nuestro sexo... –Virginia llega hasta la entrepierna de Dorian y m

