Abismo. En este momento, aprovechando de que las hermanas Torrens están en casa de los Chapman, Beatrice ha decidido venir un rato a un pequeño centro comercial para estar lejos de Antonio y sus cosas. Beatrice no olvida lo ocurrido aquella noche y se siente asfixiada de llevar ese jodido secreto con ella y no ser capaz de contárselo a la persona que la escucharía sin protesta. Desde esa noche, la persona a la que Beatrice esta aliada, se fue en un repentino viaje y hasta hoy ella no sabe absolutamente de él. Mientras se toma una malteada, camina por los pasillos y se detiene en las tiendas para echar un vistazo a la ropa, calzado e incluso en cosas para las niñas Torrens. Beatrice está consciente de que ya no piensa solo ella, también lo hacen en ese par de niñas que están a su cuidado

