—Ahí tienes el regalito —Me advirtió Gelys al bajarse de la camioneta. No expresé palabra alguna, me quedé parado mirando hacia la camioneta de la que se acaban de bajar. Si bien he tenido grandes logros en la vida, el que estoy próximo a alcanzar se siente como si fuera el más grande en la escala de los que me causan satisfacción extrema. Porque hay logros importantes pero que pasan por ser necesarios, no generan placer. Este como ningún otro en mucho tiempo es de esos que son capaces de engrandecer el ego. —Llévenlo al lugar donde teníamos al hombrecito que intentó asesinar al Hacking —Ordenó Gabo a sus hombres. Vi como lo sacaron del baúl, los chicos lo soltaron y este cayó al suelo. Los hombres lo pusieron de pie y cuando logró aclarar la vista al primero que vio fue a mí persona.

