Joaquín se aclaró la garganta, sus dedos rozaron el dorso de la mano de Francesca, ella se estremeció. —Sabes que tú siempre has sido el amor de mi vida, las demás son solo aventuras, eso incluye a Gianna —arrastró la última frase—, lo que más quiero es que volvamos a ser una familia. —Ladeó los labios. —¡Joaquín! —jadeó, y lo tomó de ambas manos—, si me das otra oportunidad te prometo que no pienso fallarte, me di cuenta que eres muy importante en mi vida —expresó, se aproximó a él ansiando besarlo. Él se limitó a depositar un beso sobre la frente de Francesca. —Debes darme tiempo cariño, recuerda que los niños se han encariñado con Gianna, necesito charlar con ellos. Francesca soltó un suspiro de inconformidad. —Está bien, tienes razón. Enseguida solicitaron la carta, y sel

