Joaquin se quedó con los labios abiertos cuando observó lo hermosas que estaban Gianna y Luisana, pero lo que más le impresionó fue el parecido físico, y de pronto las dudas también empezaron a rondar su mente. «No, eso no puede ser» Se estremeció y sintió una punzada en el corazón, solo pensar que Luisana no era su hija le partía el alma, él consideró una confusión con los bebés, un error, él no tenía la mente perversa para imaginar que quizás habían sido víctimas de un terrible engaño. Lionel presionó su mano para que reaccionara. —¡Wao! —exclamó Joaquin—, son preciosas. —Miró a Gianna, con la vista le recorrió la figura, el vestido de ella también era blanco, la falda le llegaba a la rodilla, el escote era solo de medio hombro, su peinado era igual al de Luisana, el cabello recogi

