Me desperté con dolor de cabeza, no tenía ganas de ir a trabajar y tenía prohibido por todos ir aunque sea por un dolor de cabeza, me gire pensando que Elijah ya no estaba, pero me veía sentado. —¡Me asustaste!. —Ayer llegaste tarde.— me dice —Y ya es bastante tarde. —No iré a trabajar, tengo dolor de cabeza. —¡Vamos al médico!.— dijo alterado y se acercó a mí —No tienes fiebre, ¿te duele algo más? ¿Llamo a Maciel?. —Es estrés, no te preocupes— le digo —¿Qué haces aquí? ¿Por qué no estás en el trabajo?. —Estaba preocupado y ahora que sé eso, no iré. —Me pesan los ojos, como si tuviera sueño— suspiro y lo miro —Te estoy por decir esto porque sé que es justo que te enteres por mí y porque no quiero problemas. —¿Qué pasa?. —El hombre que se dice ser tu hermano vino ayer. —¿Te hizo a

