Los días pasaron y Minerva no se comunicaba, tenía mucha información que procesar, bueno y darse cuenta la mierda que tiene de familia, eso si, le preste mi departamento para que viviera, al parecer Michelle la corrió, pero al menos tiene donde vivir y está bien cuidada. Entro a la oficina de Elijah con un lienzo en mis manos, entro y un vaso pasa a un lado de mi cabeza, tiene a varias personas ahí y un cochinero en su oficina. —Elijah Monroe. —Ahora no Keres. —Largo.— les digo a sus empleados —Ellos se quedan, tú te vas, tengo que arreglar esta mierda. Me humillas, te humillo, recargo el lienzo en una de las paredes y camino hasta su escritorio, le doy una patada a su silla moviéndolo a un lado, miro los papeles que tiene en el escritorio. —Maldita sea Keres. —Cállate— le digo —¿C

