Pov Mattia. —¡Aitana! —el nombre de la pequeña niña sale de mi boca sin poder contenerlo. El pecho me brinca y una sonrisa enorme se forma en mis labios cuando la veo correr a los brazos de su madre que enseguida los abre para recibirla. Lleva un pantalón de lana rosado pálido y una camisa de vestir blanca. Sus cabellos están amarrados en dos trenzas que caen sutilmente a los lados y en su espalda lleva un bolso azul que parece ser de Frozen. «Es realmente adorable» —Mami, la tía Luisa me trajo porque tiene un trabajo muy importante que hacer —le habla a la mamá quien la llena de besos como si no la hubiera visto en años. La escena de ambas me hace arder la nariz y enseguida me pongo de pie apenas se percata que la llamé por su nombre. —Hola señor Mattia, me alegra mucho verlo —excl

