Pov Valeria. Siento la mano de Luisa arrastrarme a su nueva habitación y, cuando estamos dentro de ella la veo cerrar con seguro la puerta para lanzarme en la cama. —Necesito contarte algo urgente —me dice rebuscando entre sus pertenencias… «Un cigarrillo» Y vaya que es urgente, Luisa no es de fumar a menos que esté realmente nerviosa. Me lanzo en la cama y sonrío mientras la veo encender el cigarro para luego sentarse en la cama con las manos temblando. —¿Qué? No creo que sea tan grave como para que fumes —le digo rodando los ojos. —Me acosté con Alessandro —suelta haciendo que me sienta en la cama de golpe. —¡Mierda! Es realmente grave —le digo poniéndome de pie. —¿Necesitas un café doble no es así? —me pregunta y yo asiento con la cabeza. La veo llamar a una de las empleadas y

