Pov Mattia. Abro los ojos lentamente y sonrío después de la hermosa noche que pasé con mi hija y con Valeria, quienes duermen a mi lado plácidamente. La pequeña roedora como que no le gusta las películas de comedia porque después de un par de minutos se quedó dormida como un puto angel. Cayó tan profundo que hasta le dí un beso en los labios y no sintió absolutamente nada. Me pongo de pie y llevo las manos a la cintura para observarlas dormir. Aitana tiene las manos debajo de su mejilla y Valeria está boca abajo con una pierna encorvada. Niego como un idiota enamorado y salgo al baño para asearme enseguida. Me cepillo y tomo una ducha como también me afeito la barba que ha comenzado a crecerme para después después salir de nuevo a la habitación con una toalla alrededor de mi cintura. Tom

