Lo miró a los ojos, con gran esfuerzo, su mirada se apaga segundo a segundo y aunque quisiera, evitar este momento, no hay forma de retroceder, sin pensarlo, sin tener más prueba qué el balance qué el contador me ah entregado, acuso a Evan de robar a la empresa casi setenta millones, y aunque él quisiera negarlo, no hay manera de que yo pueda creer ninguna de sus excusas, lo vi en Colombia, escuche a la perfección cuando le entregaba aquel cheque, al tal James. Y todo esto sin contar, que ese viaje a Colombia, lo encubrió diciendo que viajaría a San Francisco, ¿que esperas Evan, que tienes que decir ante esto? —Ginebra… creo que esto debe ser un… —Evan intenta mentir otra vez y mi mirada le indica que no puede seguir jugando conmigo. —De acuerdo, seré honesto contigo —Evan coloca sus

