Veo sus ojos y la humedad en ellos, y a pesar de sus disculpas no logro entender, cómo es que mi mejor amiga, teniendo mi misma edad, se metió con mi padre, cada gesto de su blanco rostro, y cada que su mirada, se perturba ante sus justificaciones me hacen sentir que debo encontrar la forma de aceptar que Ariana haya encontrado refugio en los brazos de mi padre. —Puedo imaginar lo que sientes, y estoy segura de que no es nada bueno para asimilar todo esto qué está pasando, pero la verdad es que yo no lo busque, ni tu padre tampoco a mi, las cosas ocurrieron de una forma extraña, sin que siquiera lo hubiera imaginado, yo… Yo sé que soy la peor de las amigas —, de sus ojos comienzan a correr lágrimas —disculpa todo esto “Gin” y te pido que si algún día puedes perdonarme lo hagas, y te pido

