Al parecer nadie sospecho nada y los días pasaron así como las fiestas, pasamos momentos muy sensibles, momentos emotivos, pero sobretodo llenos de paz y armonía como debe ser en Navidad y con ella se fue el tiempo que tenia para seguir callando, hoy sería mi salida con mi mejor amiga para despedir este año viejo, era hora, hablaré con ella primero, pues no puedo hablar con mis dos hermosas mujeres sin apoyo.
Salí de bañarme enredada en mi toalla blanca, camine a buscar mi ropa interior un conjunto de pantaleta y brasier cómodos.. Moni insiste en que debo usar ropa sexy -Uno nunca sabe cuándo se te va a atravesar tu primera vez- me dice siempre que ve "mis pantaletas de manga larga" como ella les dice, no puedo evitar soltar una carcajada al recordar su cara de fastidio cuando ve mi ropa interior jajajaja.
-Tener 21 y ser virgen no es pecado-le dije a mi reflejo en el espejo.
Busque que ponerme y me decidí por una falda negra, con mallas afelpadas abajo y mis botas negras, haciendo remarcar mis pronunciadas caderas, mi trasero se ve espectacular, de blusa elegí una roja cuello alto manga larga y una chaqueta a juego con la falda para amortiguar el frío. Soy una mujer de estatura promedio pero con mis curvas bien definidas, el ejercicio a ayudado bastante a tener mi cuerpo torneado. Me gusta lo que veo en el espejo y procedo a peinar con unas ondas para dejar mi cabello suelto. Uso un maquillaje sencillo para resaltar mis ojos color azules y mis labios los pinto de rojo pasión -Te ves preciosa- me digo y camino a la sala a esperar a Moni.
-Dios mio- grita terminando de bajar los escalones -¿quien eres tu y que le hiciste a Nadin?- se burla llegando a mi lado lista para irnos -Te vez hermosa- dice aventandome un beso al aire -Vamonos- camina hacia la puerta con las llaves en la mano -No nos esperen despiertas- grita a las dos bellas mujeres que nos ven desde el sofá -Las amamos- gritan ellas en nuestra dirección -pórtense mal- grita Ivanna soltando una carcajada mientras mi mamá la reprende, les lanzo un beso antes de cerrar la puerta.
-Esta noche va a ser inolvidable- dice Moni sin voltear -Ya lo creo- pienso sin decirlo...
Llegamos al lugar en donde será la dichosa fiesta y buscamos un lugar para sentarnos, un mesero se nos acerca y pedimos unos tragos para entrar en calor y así empezamos a hablar de todo y nada y yo solo estaba esperando el momento para soltarle a la loca de mi amiga mis planes.
La noche pasa entre risas, tragos, baile y mucha diversión pero no puedo seguir evitando el tema principal y me acerco a ella cuando se sienta después de un rato de baile con un chico bastante guapo.
-¿Podemos hablar?- le digo con los nervios a tope, ella lo nota y rápidamente se pone de pie y me toma la mano para salir a la terraza del lugar no sin antes pedir dos tragos más para hablar tranquilamente.
-¿Que pasa?- dice con su mirada tierna -¿Hoy si me vas a decir por qué has estado tan rara estos últimos meses?- me tenso de inmediato pensé que nadie se había dado cuenta y que mi actitud había pasado desapercibida.
Suelta una risita y a modo de burla me dice-¿pensaste que no me había dado cuenta del cambio?- y suelto un suspiro y trato de olvidar las emociones apabullantes que me están acelerando el corazón.
-Tal vez- respondo aún un poco nerviosa, trago el nudo que se formó en mi garganta tratando de controlar mi respiración -Pasando la graduación me voy a enlistar en el ejército Moni- digo sin quitarle la mirada de encima. Ella tampoco baja la mirada, tal vez está tratando de procesar mis palabras.
-¿POR QUE?- dice al fin en un tono bastante fuerte tratando de sonar lo más calmada posible y pide queriendo entender el motivo.
-Mi padre no murió en una emboscada, a mi padre lo asesinaron con un balazo en la frente- Confieso al fin lo que por meses estuve callando, ella abre sus ojos sorprendida, trata de buscar palabras pero no encuentra, pienso.
-Nadin- Sale de sus labio en un susurro sin saber muy bien qué decir.
-¡Fue una ejecución Moni!- grito desesperada dejando salir las lágrimas que estaba luchando por contener -No hubo tal emboscada- continuo con mi relato -No hubo un solo herido- sigo hablando -Ni siquiera hubo un reporte de emboscada en el informe- digo ya sin poder contener el llanto.
Ella me rodea con sus brazos tratando de darme el consuelo que necesito desde ese maldito día, pero la ira en mi interior no me deja pensar en otra cosa que no sea justicia.
-Oh venganza- me grita mi conciencia
¿Desde cuándo tienes esta información? pregunta sin dejar de acariciarme la espalda con ese abrazo lleno de amor y comprensión que me está dando.
-Nunca he dejado de investigar la muerte de mi papá realmente- sigo con mi confesión -Hace unos meses atrás me reuní con el sargento Williams y él me lo confirmó- siento su cuerpo tensarse pero no separa su cuerpo del mío, me aferro a ella en ese abrazo reconfortante que es una caricia a mi corazón.