XlV.

2150 Words

León Después del consejo que había decidido dar mi padre para mandarme a Damasco procedí a tomar el ientaculum esperando a que bajara de sus aposentos Irene y así lo hizo sonriente, la niña me causaba curiosidad, su tes blanca con algunas marcas en su rostro, en Britania decían que eran por una gracia otorgada por Dios a sus hijos más devotos, sus azules ojos y ese largo cabello color oro, suave y terso como la misma seda traída de China Saludo a vuestras majestades— inclino las rodillas y cabeza hacia adelante Pasa a tomar vuestros primeros alimentos del día — hablo mi padre haciendo que caminara a él — he pedido ciertos alimentos de vuestro agrado Gracias mi señor— Irene miró la mesa para tomar un poco de pan y miel Aurelius marchará hoy mismo a vuestra ciudad— hable sin mucho afá

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD