La cena había transcurrido mejor de lo que Emilia esperaba, sobre todo ante el hecho de que Levi no había intentado nada en toda la noche, lo cuál le había dado aquél espacio de confianza para sentirse cómoda a su lado. De hecho, lejos de sentirse presionada por algo, estuvieron hablando sobre cuál sería su trabajo si decidía aceptar la propuesta en la empresa de su padre, y sobre todo, el dinero que podría sacar de aquello. Ella no podía dejar de pensar en que seria realmente estúpido rechazar una invitación de trabajo como esa, pero también entendía que las cosas eran un tanto más complicadas que eso. Ella no pretendía, bajo ninguna circunstancia, realizar ningún trabajo en donde Enzo se sintiera incómodo al respecto. Quería respetar sus sentimientos y las razones por las que podría no

