Fryodor Mi maldita frustración no es insignificante. Toda la mañana hemos estado recorriendo los lugares esperados y también los inesperados. Tugurios, antros, sitios lujosos de mierda… Todos conocidos por esconder o simpatizar con la Bratva rusa. Algunos de los jugadores creen en la madre patria, otros solo buscan la mayor ganancia posible. Pero no hay ni rastro de él. Ni rumores sobre el asesino ni sobre nadie nuevo en la ciudad. Peor aún, contacté a gente en Rusia, no solo buscando noticias sobre el Carnicero, sino cualquier cosa que me diera una pista de lo que la Bratva rusa sabe. Aparentemente, nadie está escondiendo a nadie. Y toda persona a la que acudo aquí o en Rusia en busca de información sobre la Bratva… No está disponible. No puedo contactar a nadie. —Mierda —digo,

