Mahianela llegó a la comisaría, puso la denuncia y salió —Volveré con él—, dijo bajando la mirada. Le había dicho hace meses atrás que cuando volviera a su país se divorciaría y pensaría en darse una oportunidad. Sentía tanto odio hacia su esposo que llegó a pensar, que al volver nada cambiaría. Pero le bastó convivir unos días para saber que ese amor el cual surgió de la nada, seguía ahí. Jesse suspiró. Le dolía la decisión de Mahi, pero estaba consciente de que era la mejor. Tenía dos hijos con Ernesto, eso era algo que los uniría por siempre, sobre todo, existía amor, y ante eso no podía competir. —Solo me queda desearte felicidad, Mahi—, Wilson sonrió y respiró aliviado. Lo que más quería era que su jefa regresara con su jefe. Aunque al principio este no le agradaba, los últimos añ

