Ya no me mueves el piso

1752 Words

Michael y yo estamos en una autopista que no conozco, rodeados de coches extraños que nos pasan zumbando a toda velocidad. El ruido de sus motores se desvanece poco a poco en el aire, dejando solo un eco sutil. Solo Dios sabe cómo terminamos aquí. Ese maldito Tom tiene que estar loco. Nos encontramos en una ciudad antigua, de esas que se levantan a la orilla de un río imponente. Es un lugar extraño, una mezcla de casitas antiguas y barrios residenciales con casas idénticas. Nos detenemos en la acera, esperando que alguien se apiade de nosotros. Levantamos el pulgar, intentando hacer autostop, pero los coches pasan sin siquiera mirarnos. Suspiré y pensé en voz alta. —No hay de otra, ¡tenemos que llamar a Tom! Pero Michael, enfurecido, me interrumpió. —Te lo digo por última vez, no lla

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD