POV TERCERA PERSONA Mireya se quedó plantada frente a Tom, mirándolo como si tuviera enfrente a un fantasma. El tipo tenía el rostro más pálido que una hoja de papel, y su expresión parecía la de alguien que acababa de ver al diablo en persona. —¿Qué pasa contigo, Tom? Me dijiste que ibas a checar cómo estaba Diana antes de que nos fuéramos. ¿Qué te pasa? —le soltó Mireya. Tom dio un respingo, como si le hubieran prendido fuego por dentro. De repente pateó el aire. —¡Carajo! Mireya, sin entender nada, trató de tranquilizarlo. Le puso una mano en el hombro, suave, casi suplicante. —Tranquilo, amor, cálmate. Pero Tom la apartó de un manotazo, como si su toque le quemara. Ese gesto brusco encendió una chispa de enojo en ella, pero prefirió guardárselo por ahora. "Este tipo está actuan

