La mano derecha de mi esposo, descansa sobre mi vientre. Palacio Real está en silencio, pero yo me siento inquieta y no logro consolidar el sueño. Al llegar a esta etapa del embarazo – estoy rozando los cinco meses – se sienten los leves movientos de las criaturas. No son tan perceptibles, pero estoy pendiente a todo lo que respecta a mí embarazo. Xavier, llegó a la alcoba – que descansa en su ala derecha del castillo Real, un lugar solo para nosotros, evito estar fuera de aquí si y sólo sí; tengo hambre o alguna cosa relacionada a mí marido, me paseo por el lugar – el príncipe, estaba tan cansado que se quedó dormido luego de tomar la cena que lo había estado esperando. Amaría que esté relajado como lo estuvo en nuestro tiempo juntos en París. Pero no todo se puede. El rey, según me

