No recuerdo, la última vez que conduje de forma tan irresponsable, pero hoy ha sido la primera de aquellas veces. La idea de que algo le esté pasando a mí padre me pone mal. Me hace recordar lo que no pude hacer por mi madre cuando estaba muriendo frente a mis ojos. Hace mucho que no caminaba de forma tan desesperada por pasillos de un hospital, cosa que extraño. Extraño ejercer, pero por el momento no es posible. Me acerco al mostrador. Para obtener información del duque. Sé que luzco desesperada, y sobre todo sé que debo calmarme. Porque, estoy embarazada. Y sé que no es bueno estar sobresaltada, pero cómo no lo estoy. No realizo una vida sin mi padre. Sin su compañía y sus constantes amonestaciones. Sus abrazos y estúpidos regalos caros. – Estoy buscando al duque de Jagerndorf. Se

