Sara se remueve en mi cuerpo, abro los ojos para verla, sus ojos están cerrados, no abre los ojos. Le doy un beso en su frente y la acomodó en la cama, me levanto de la cama, salgo por el pasillo hasta ir al comedor, al parecer dormí con Sara toda la noche. Al llegar veo a Viuda sentada en el lugar de Sara. Bastián no dice nada, y eso me molesta. Los coqueteos de Viuda van en aumento, haré mucho para no golpearlo. -¡Mami no despielta!-grita Ares en la puerta. Me giro al pequeño que tiene sangre en sus manos. -Ares, ¿De quien es la sangre?-me levanto aventando la silla hacia atrás y poniéndome a su lado-. Ares, deja de llorar y dime de quién es la sangre. -De mamá. Salgo por la puerta sin importarme el dejarlo ahí parado, subo por las escaleras y entro por la puerta, Sara está inconci

