Cuando descolgue la llamada y me dijeron que habían volado mi mansión del Amazonas inmediatamente pensé en el Dragón y en el Lobo, esos dos me están hartando. Y me van a llenar el cuello de piedritas. Anaconda está con ellos al igual que la Viuda, esas dos hijas de perra me las pagarán cuando las vuelva a tener cerca. Veo los escombros del edificio y juro por lo más grande que tengo que haré mucho para que Sara esté conmigo. -Lo sentimos señor-se disculpa Buitre a mi lado. Caminó unos pasos y me agacho para ver la caja de madera que talle a mano hace unos meses, pensé en Sara cuando lo hice. -Creo que tengo una forma de atraer a estas bestias. Recojo algunas cosas y me subo a la camioneta, tengo que ver a tres personas que me pueden ayudar con mi plan, el primero está en Nueva York pu

