Después de un momento, él miro a Rubí y Jade, se acercó a ellas y dijo con una voz suave y dulce como muy poco se le escuchaba –ahora, las dos vendrán a vivir conmigo, para mantenerlas seguras-
- ¡yo contigo, no voy a ningún lado Daemon! - grito Jade, sabía que cada momento cerca de él, era una terrible tentación
-conmigo no cuentas, para nada- dijo Rubí en modo burlón, pues no necesitaba nada de él, menos su lastima
Él perdió la paciencia y el agarro del brazo a ambas, como no podían atacarlo las llevo a la fuerza diciendo –sé que cometí un gran error con Scarlett, también sé que deben odiarme y lo merezco, pero al menos deme la oportunidad de redimirme-
Rubí no sintió, ni un poco de pena por él, porque no la merecía y dijo – a mí no me interesan tus cargos de conciencia, no es mi problema, solo dígame cuando es el funeral de mi hermana para largarme de este maldito manicomio- zafándose de él con una mirada de crueldad
- ¡Hija, espera; ¿Por qué te vas, si acabaste de llegar?!- grito Jade, no quería perderla, aunque era un pensamiento egoísta
-porque yo no encajo aquí, mi vida está en Francia y él no me quiso de niña y ¿qué rayos va ser que me quiera ahora? - dijo ella señalando a Daemon, esperando que Jade lo obligara a humillarse ante ella
Ella miro a Rubí y a él diciendo –hare lo que quieras Daemon, si haces que ella se quede conmigo- era un alto precio, pero no estaba dispuesta a ceder
Él no dejaría pasar esta oportunidad diciéndole –muy bien Rubí, será como tú desees, tendrás el mismo puesto de Scarlett y te daré lo que quieras- prácticamente de rodillas
- ¿lo que quiera? - pregunto ella con una sonrisa macabra, pensando “Excelente, ahora los atormentare con mi fantasma”
-sí, solo si te quedas con nosotros- contesto él, acercándose a Jade y atrayéndola hacia él
-muy bien, pero será con mis términos- aclaro ella, solo estaba aquí por una sola razón y nada la haría cambiar de parecer
-y ¿Cuáles son? - pregunto Jade temerosa, en la voz de ella se oía rabia, rencor y muchos deseos de venganza
-son simples y sencillos, primero no me interesa en lo absoluto, conocer a mis medios hermanos, ni a mi madrastra en otras palabras, si pretendes que viva contigo en el palacio de diamante, los quiero fuera de allí o tomare el primer avión a Francia y no lo dudes que lo hare- explico ella metódicamente
-ya mismo arreglare eso, Rubí- respondió Daemon tomando el teléfono, dando órdenes de su llegada
-eso espero, Daemon- respondió ella haciendo una sonrisa cínica, tomo una lima y empezó a limarse las uñas
-no te arrepentirás, mi cielo- dijo Jade con dulzura, abrazándola con mucha fuerza, era un cuadro muy tierno
Daemon solo las miro enternecido pensando que así pudo hacer sido su vida, si ella no lo hubiera traicionado, les tomo una foto a escondidas y les dijo –ya es hora de irnos-
-espera, tengo que despedirme de Chandler- dijo Jade, separándose de Rubí, pensando al lado de él
Él la tomo del brazo y le dijo –no es necesario, ya mis asistentes se han encargado de todo- acercándose a ella
-como desees, Daemon- respondió Jade sin mirarlo a los ojos, después dijo –pero, suéltame ya- zafándose de él
Los tres se fueron por la parte de atrás, era la primera vez que ella estaba en un auto junto con su padre, era un limosina muy lujosa con tapizado con seda;
Justo en ese momento escucho un grito y todo se volvió nublado, estaba en una camilla de hospital, Xavier estaba tomando su mano, a su alrededor estaba Jade y Daemon, pensó “Todos esos eventos, fueron un sueño o de verdad pasaron en algún momento” le dolía mucho la cabeza y aun no lograba distinguir la ficción de la realidad.
Jade fue la primera que le hablo – ¡Scarlett, Scarlett!, qué bueno que despertaste, pensamos que te habíamos perdido, mi niña- la abrazo muy fuerte - ¿Cómo te sientes? -
-perdida, atolondrada; ¿Qué me paso? - respondió ella aun fuera de sí, trato de levantarse, sentía que le dolía el alma en cada movimiento
-tuviste un accidente automovilístico- respondió Xavier con mucha culpa, en ese lapso le apretó más la mano
-en la carretera 88, precisamente cerca del acantilado del diablo estando con nosotros- le dijo Daemon tomándole algo de lastima
- ¿Cuánto tiempo llevo aquí? - pregunto ella aun sin poder distinguir la ficción de la realidad, tomando más fuerza
-más de 5 meses- respondió Jade en un tono muy maternal mirándola con una inmensa ternura
- ¡5 meses, por tanto, tiempo! – exclamo ella tocándose la cabeza, sintiéndose extraña todo era tan real y tan falso a la vez
-cálmate, Scarlett, por favor- le dijo cariñosamente Jade acariciándole el cabello, mirándola con una tristeza
-Me están confundiendo con mi hermana; yo me llamo Rubí - dijo ella, logrando copilar todo lo ocurrido y aprovechar lo que le vino en una especie de limbo, luego afirmo, al recordar su plan de venganza
-Sí, discúlpanos es que son idénticas- replico Jade, esquivando la mirada inquisidora de su hija