*** Liz *** Escuchar todo eso de Henry no fue fácil, especialmente sabiendo que Patrick mató a mis padres por pura envidia, si no fuera por el ansia de poder, mis padres estarían aquí. – ¿Estás bien ? – Pregunta Henry. – Creo que sí. – Escuchar todo eso me hizo muy mal, lo único que se me pasó por la cabeza fueron mis padres, eso fue todo. – Sólo necesito absorberlo todo. – Vamos, te haré un poco de té. – dice Henry y tira de mí del brazo. Vamos a la cocina, donde Sandra ya había preparado nuestro desayuno. – ¿Qué pasó, mi niña? – pregunta Sandra en cuanto entramos en la cocina. – Estás más blanca que el papel. – Habla ella y viene hacia mí. – Después te cuento lo que pasó. – Le comenta Henry. Como Sandra prácticamente lo crió, sabía toda la historia. Tomé mi té de manzanilla que

