Tercera persona.
Tony comenzó a dar pequeños saltitos en el regazo del capitán, el rubio gruñía mientras mordía su labio inferior.
-oh, no- sonrió Tony- si hm... si quieres morder algo aquí tienes algo mejor- se quitó la camisa y Steve se abalanzo a su cuello- así... si...
A los pocos segundos, ya tenía muchas marcas en su cuello y pecho, Steve estaba más que entretenido, pero esto no era suficiente para Tony, paso su mano por su espalda y levantó su camiseta.
-¿ansioso, bebé?- le dijo separándose y dándole un corto beso en los labios.
-no sabes cuánto, mi capi- rodeo su cuello con sus brazos para besarlo intensamente.
Sus labios estaban juntos, Steve paso su lengua por el labio de Tony y este abrió la boca, su lengua se abrió paso y se apodero de ella, tomo el control y Tony sometió ante el.
Sus manos recorrían su espalda, mientras Tony me aferraba a su cuello, se separaron por la falta de oxígeno, ambos estaban con la respiración agitada y, Tony estaba seguro que estaba un poco sonrojado.
Steve de aferro a él y le recostó en la cama, se puso sobre él y comenzó a repartir besos por su cuello.
-Steve- quería que él le besara pero siguió bajando en su recorrido, repartió besos por su abdomen y le miró fijamente.
-parece que entrenar conmigo ha dado frutos- susurro contra su cuerpo que comenzaba a mostrar más musculatura, bueno, no por nada Steve le había "pedido" que lo acompañara a entrenar, aunque cada día era una batalla solo hacerle bajar al gimnasio.
Mientras Tony se perdía en sus pensamientos Steve bajaba sus pantalones, a los cuales les siguió su ropa interior.
Repartió besos por sus muslos y se acercó lentamente a su entrepierna, el castaño pensó que pronto metería su m*****o en su boca, pero Steve estaba siendo travieso y paso de largo hasta sus pezones.
-por favor, Steve...- dijó mientras movía un poco sus caderas, el rubio le miro y sonrió.
-¿qué tal si me dejas ver como lo haces?- dijo con una voz lujuriosa.
Steve le tomo en brazos y le sentó en su regazo, estaba detrás de Tony y le abría las piernas.
-Muéstrame, Tony...- susurro mientras dejaba besos en su cuello y hombro.
Poco a poco fue bajando sus manos a su m*****o, por inercia intentó cerrar las piernas pero Steve le apretaba los muslos y se encargaba de que no pudiera cerrarlas.
-hm...- Tony movía su mano cada vez más rápido, Steve había comenzado a masajear sus pezones mientras él me tocaba, el castaño sentía que en cualquier momento me iba a venir.
Se sentía muy bien, pero no era suficiente. Bajó lentamente su mano y sintió como Steve susurra un "oh..." sin preparar nada metió un dedo y comenzo a moverlo, era mucha placer para Tony ahora, no paso mucho cuando ya tenía más dedos en su interior.
-s... Steve... hm...- el capitán estaba duro, Tony lo podía sentir, pero le haría pagar por esto.
Comenzó a frotarse contra su regazo, Steve gruñía y apretaba más su agarre en sus piernas.
-T-Tony...- Steve gimió mordiendo su cuello, y Tony soltó una sonrisa victoriosa y se levanto mirándolo fijamente.
-parece que el mini-capi está listo para la batalla...- Tony se acercó lentamente y de un solo tirón le bajó los pantalones y el bóxer que traía puesto, se sentó sobre el otra vez y le mordió el cuello- eso es por lo de antes...- luego lo besó apasionadamente- y eso es por lo de ahora...
Tomó su m*****o y comenzo a auto penetrarme, soltaba algunos gemidos a medida que bajaba, Steve gruñía y jadeaba, hace mucho que Tony hacia esto con Steve y aun no podía tener suficiente.
-hm...- Steve le beso cuando ya estaba dentro por completo, empezó a moverse lentamente y el castaño sentía que deliraba- Steve... ah... ahí...- gemía abrazado a su cuello.
-lo se, amor... lo se...- comenzó a golpear en ese punto y Tony sentía un escalofrió recorrer su espalda, era delicioso, Tony apenas podia hablar.
-si... ahí... rico... hm...- se aferraba a su espalda y repartía mordidas en su cuello.
-me encantas... Tony... yo...- Tony ya no resistía, sentía sus piernas volverse gelatina.
-yo también... Steve... hm... dame...- se besaron mientras Tony se corría y sentía a Steve hacerlo en su interior, se separamos y el castaño sonreía- me encanta esto, capi, no quiero que te vayas...
-Tony...- paso su mano por su mejilla- sabes que no me iría si no fuese necesario...- sintio sus brazos rodear su cintura- así que vamos a hacer esto por mucho tiempo para que no te olvides de mí.
Steve le recostó y tenía una sonrisa de oreja a oreja, el genio solo podía pensar que mañana no se levantaría.
***
-Loki, por favor- Thor estaba de pie en la puerta de la habitación, no se movía para nada mientras golpeaba la puerta insistentemente- Abre... conversemos...
Luego de comer, Loki se retiró a su habitación nuevamente y, para variar, no le hablaba nada, Syf entro y le miró con pena, pero no había señas de Loki.
Pero a pesar de todo, no se arrepentía de nada de lo que hizo, sus labios le pertenecian, su cuerpo entero era suyo, no es como si pensara en el como una cosa o algo, es solo que con él seria el ser más feliz de los nueve mundos, se encargaría de decirle lo hermoso que es, de acariciarlo, de hacerlo sentir especial, todos los días lo despertaría con un beso en sus muy delgados y rosados labios.
-Loki- el rubio aun intentaba pero no había respuesta alguna, pero no se rendiría, nunca se daría por vencido con él.
***
Los ronquidos de Syf no le dejaban dormir ¡Santo cielo! Si parecía un rugido de león cada vez que la escuchaba, se había tardado en dormir, ya que, Thor había estado molestando hasta tarde en la puerta ¡y ahora esto! Al día siguiente, Loki se encargaría de vengarse de esa... mujer.
Se levante y se puso una bata con la intención de ir por un vaso de leche, ató la amarra por su cintura y abrió la puerta, quedando sorprendido, y no era para menos.
-Thor...- el muy idiota estaba frente a la puerta, durmiendo sentado y apoyado en la pared, de piernas cruzadas, al igual que los brazos.
Loki lo miró y se acerco lentamente para ver si estaba durmiendo, y así era, lo movió un poco para que despertara, pero al igual que la bestia que había dentro de la habitación dormía profundamente.
-Loki...- se asustó al pensar que había despertado, pero solo hablaba dormido- Loki... te quiero...- susurraba.
No podía negar que le hacía sentir mal, verlo tan arrepentido, como un niño que ha sido visto mientras hace una travesura y ahora está siendo regañado, y de eso Loki sí que sabía.
Sin notarlo, había pasado varios minutos observando a Thor y aunque quería negarlo, el rubio era muy apuesto, era varonil, tenía una voz muy profunda, facciones muy masculinas, todo un semental, muchas mujeres habían caído ante sus encantos, incluso hubo un tiempo en el que pensó que el también, pero ya estaba en el pasado.
Sintió una brisa y un escalofrió recorrió su cuerpo, la noche estaba muy fresca, se iba a ir y escucho un estornudo por parte de Thor, estaba en la puerta de la habitación, lo miró y por un momento pensó dejarlo ahí.
Entro a la habitación en busca de una manta, se acerco para taparlo y él le jalo a su regazo.
-¡T-Thor! ¡No!- intento alejarlo pero el rubio le abrazo.
-lo siento, Loki... no haré nada que te moleste... yo... te... quiero... - Thor estaba balbuceando mientras dormía.
¿Qué acaso le había reconocido por su olor, o qué? Loki soltó un suspiro resignado.
-te preocupas mucho, grandulón- acerco la manta y lo cubrio, aún estaba en su regazo y el no soltaba el agarre, Loki no noto el momento en el que se quedo dormido.