Tercera persona.
-Un gusto, mi nombre es Farbuti, soy el soberano de Jotunheim- aquel hombre de rasgos muy delicados y, de paso, muy parecido a Loki hizo una pequeña reverencia.
Tomo su delicada mano y le dio un casto beso en el dorso, mientras se inclinaba un poco ante su presencia.
-un gusto conocerlo.... conocerla, su majestad...- Loki rió un poco y Fandral fijo su vista en el.
-supongo que tenemos algunas cosas que explicar.
Todos fueron hacia el salón para tomar el te y hablar.
El padre... La madre de Loki era elegante, delicado y con modales extremadamente refinados, Fandal podía entender de donde salía la belleza y gracia que tenía Loki al moverse.
-entonces, supongo que quieres saber ¿cómo es que yo soy la madre de Loki, verdad?- Farbuti le miró con una sonrisa a lo que el sólo asintio.
Loki soltó una pequeña risa ante su desconcierto, pero que más podía hacer, era la primera vez que el rubio sabía de eso y la primera vez que veía a la madre de Loki.
-Verás, joven caballero, en Jotunheim existen dos clases de guerreros, están aquellos como Laufey que se podría decir que son hombres y luego están los que son como Loki o yo, la mayoría de aquellos Jotun que pueden concebir vida, son portadores de magia, sin embargo, la magia no es algo bien visto en Jotunheim y por ello mi pequeño Loki fue abandonado por el idiota de su padre.
Fandral miraba atento a Farbuti mientras relataba aquellas palabras.
-Los hermanos de Loki son todos guerreros, y te extrañan mucho, hijo mío- tomó el rostro de Loki mientras acariciaba sus mejillas.
-ya lo creo, sin mi no tienen a nadie bello entre ellos- Loki sonrió arrogantemente mientras veía a su madre.
-la verdad he venido por petición de tus hermanos mayores, Helblindi y Bylestr te extrañan demasiado- Loki hizo un pequeño gesto de disgusto.
Parecía meditar unos momentos ¿Quizás su relación con ellos era igual de mala que con Thor? Aunque no se llevan mal, pero era extraña.
-de acuerdo, iré a Jotunheim- Farbuti sonrió muy complacida, en cambio Loki estaba bastante molesto.
***
Habían caído en una trampa, apenas pusieron un pie en las instalaciones de Hydra, los atacó un grupo de soldados.
Todo estaba bien, recibieron apoyo de Clint desde una distancia considerable, mientras Tony y Steve estaban peleando en tierra, hasta que aquel misil dio de lleno en la espalda de Tony.
Steve corrio hacia él e intento hacerlo reaccionar pero no respondía, aún estaban siendo atacados y el tipo que había lanzado el misil intento hacerlo otra vez.
Como pudo, logro controlar la situación, estaban incomunicados, el transmisor de Steve estaba roto y no lograba quitarle la mascara a Tony para usar el suyo. Siguio forcejeando, hasta que puto arrancar la mascara del castaño y contactar con los demas.
Apenas se comunicaron con Fury, llegó un helicóptero por ellos, Steve tenía a Tony en brazos y se negaba a soltarlo.
-todo estará bien- susurro mientras lo abrazaba- te amo, Tony, te amo.
-capitán, puede dejar a Stark aquí- le acercaron una camilla para trasladarlo pero se nego.
Durante el trayecto los minutos se le hacían eternos.
-Tony, despierta, vamos, tienes que despertar, por mi, mi amor... Estarás bien- acariciaba su mejilla y sus delicados labios con su mano, se había perdido en su rostro, tanto que no noto que habían llegado.
Nuevamente se acercaron una camilla para recostar a Tony, pero se nego y camino en dirección del ala médica.
Allí lo recostaron y pusieron una mascarilla en su rostro, una doctora le puso una intravenosa y les dijo que estaba estable, por suerte el traje había amortiguado todo el golpe y Tony sólo estaba inconsciente, se suponía que tendría que despertar en unas horas.
Steve se negaba a separarse de su lado, los minutos se hicieron horas y ya habían pasado cuatro horas y Tony parecía dormir como un bebé.
-Lamento decirte que no despertara en un buen rato- se volteo y vio a Bucky en la puerta.
-¿por qué dices eso?- el rubio sostenía la mano de Tony mientras la acariciaba con su pulgar.
-porque desde que te estoy aquí casi no ha dormido- Bucky se acercó con un poco de dificultad a su lado y puso su mano en su hombro- aunque no quiera decirlo, el te extraña.
No respondio nada, de hecho no pudo, La melodiosa voz de Tony le hizo mirarle de inmediato.
-No se de que hablar... Barnes...- apenas tenía los ojos abiertos- Hola, Cap...
-¡Tony!- Steve lo abrazo por la cintura y el dejó escapar un quejido de dolor- l-lo siento... Es sólo que... Me alegra que este bien.
-Steve- apenas susurro.
-yo me voy -Bucky se fue dejándolos solos.
***
Un fuerte golpe le hizo perder el conocimiento, todo lo que veía era oscuridad, sin embargo sentía una calidez rodear su cuerpo... Hasta que lo escucho...
-te amo... Estarás bien- la voz de Steve hacia eco en sus pensamientos.
-todo estará bien, Tony... Te pondrás bien... Mi amor... Te amo demasiado... Te amo... Te amo...- su voz le lleno de calidez, de seguridad.
Apenas abrio los ojos vio su sonrisa, Barnes los dejó a solas, y Tony se sentía horrible por todo lo que le había hecho a Steve.
-Steve... Lo siento...- el le miró sin comprender mucho- siento ser tan malo contigo este último tiempo, yo...- el rubio se le acercó para retirar la mascarilla y le dio un pequeño beso.
-no importa ahora, lo que importa es que estas bien- llevo su mano a su nuca y lo acerco a el- además fui un idiota...
-Lenguaje, Capitán- el sonrió y Tony junto sus labios.
***
-¡Heimdall, abre el Bifrost! -aquella luz inundó la azotea y a los segundos ya se encontraba en Asgard.
-Bienvenido de vuelta, hijo de Odín- Heimdall como siempre con la misma actitud.
-Gracias.
Gracias al Mjolnir llego cuanto antes al castillo, la espera en Midgar le estaba mataba, bajo en el patio, Loki siempre estaba ahí leyendo, camino en su búsqueda pero no pudo hallarlo.
Unas voces a lo lejos se oían por el pasillo, camine en aquella dirección y por fin dio con su objetivo, pero no de la manera en la que esperaba.
-Loki- Fandral tenía su rostro a centímetros de él y Loki no hacia nada.
Tho estaba furioso, camino dando fuertes pisadas pero antes de poder separarlos, vio algo horrible.
Las manos de Loki se cruzaron en su nuca y lo atrajeron hacia el, sellando aquella unión en un beso.
Con toda la fuerza que pudo, tiro a Fandral lejos de Loki, el le miró con una sonrisa en los labios.
-Bienvenido a casa, hermano...