¿Quién eres?

1030 Words
~Daphne~ En el momento en el que hice la pregunta, aquel hombre conecto su mirada en mí. Trago saliva y note un destello de admiración....o más bien, lujuria. Mientras sus ojos recorrían mi cuerpo deteniéndose en mi pecho, lugar que no había cerrado por mi exceso de busto. -Primero las damas- Dijo extendiendo su mano hacia mí. -Vaya...- Escapó de mis labios una exclamación. -Soy Daphne, definitivamente no fue un placer conocerte- Fui honesta y directo al punto, al mismo tiempo de aceptar lo que yo pensaba que era un apretón de manos. Él sujeto mi mano con delicadeza y la arrastró hacia su boca, pronunciando -'Para mí, si fue un placer conocerte'- Antes de besar el dorso. El contacto de sus labios con mi piel hizo que un escalofrío recorriera mi espina dorsal. Por reflejo me aleje, temiendo cualquier movimiento suyo. -¿Y tú eres...?- Acepte su duelo, desafiando su mirada. -Un hombre simple al que cautivaste- Declaró mostrando una gran y estúpida sonrisa. -Eso solo me dice que eres un pervertido sin razón- Argumente. -¿Oh? No es interesante si revelo mi nombre tan pronto- -Bien, ¿A qué se debe tu visita en esta manada? No es común tener licántropos por aquí- Su expresión resaltó sorpresa al abrir un poco sus ojos. -¿Cómo sabes...- -Tu fuerza es inusual, tu pelaje distingue una linea diferente y sobre todo...- Además de interrumpir su pregunta, recorrí sus abdominales hasta el cinturon de Adonis igual de marcado. -Tu cuerpo delata tus genes- Dije y devolví mi mirada hacia sus orbes cristalinos, que está vez... ¿QUE DEMONIOS? Halle un leve rubor por encima de sus mejillas. ¿Estoy viendo mal? -Debo apreciar tu ferocidad de análisis, realmente descubriste mi naturaleza con una vista, aunque...- Dió un paso adelante, acortando la poca distancia que había y encerrandome en el árbol que momentos antes me sirvio de escondite. -Acabas de invadir mi espacio personal con esa mirada tuya- Me acorraló poniendo sus brazos a mis costados, apoyándose en la dura corteza. -Y tu estás invadiendo el mío- Alce la cabeza, manteniendo aún la mirada y alzando mi voz. Él inspeccionó mi rostro unos momentos antes de deslizar su mano por mis mejillas. -¿Puedo considerar golpearte si intentas propasarte?- Pregunté, o mas bien le adverti. Este hombre que me superaba en talla y peso fácilmente puede derribarme. Yo, aún sin experiencia en combate, caería. -Lo recibiré con gusto si viene de tu parte- Gruño en voz baja con un tono malditamente seductor. ¡No! -Debo admitir que es realmente guapo- Arribo Blair en mi mente. -¿Blair? ¿Realmente eres tu?- Una extraña sensación de molestia creció en mi pecho. ¿Estaba disgustada? -¿Si? Completamente- -Es extraño que mires a alguien además del Alfa- Ella se quedó en silencio, posiblemente pensando en lo que había dicho. No es normal para un lobo aceptar fácilmente la belleza de otro cuando encontró a su mate. Aprendí que para ellos, su pareja estaba en la cima del mundo. Mientras esperaba su pronta respuesta, tenía un problema en frente, un gran problema. -¿No respondes? ¿Te comió la lengua el gato?- Su insinuación aumentaba a cada minuto. El ambiente incómodo creció y mis músculos se tensaron, señal de que mi personalidad de mierda saldria a la superficie. Ya tuve suficiente de este juego infantil. -Para nada, Sir Weemhoff- Presencié como su mandíbula se tenso y sus ojos se abrieron como platos. Tratando de descubrir como supe su identidad. -¿Que pasó? ¿Le comió la lengua el gato?- Bufé luego del extenso silencio. No iba a decir nada más, ya había revelado lo suficiente para que me dejara ir. Seguía desconcertado, aunque por alguna extraña razón un destello fugaz paso por sus ojos. ¿Que era? No lograba leer sus pensamientos tan bien. -¿Quien eres?- Salió de sus labios. -¿Y por qué no había escuchado hablar de ti antes?- La voz ronca que susurraba en mi oído me hizo estremecer. Usó su tono Alfa, intentando someter mi voluntad. -Ya para este juego, Sir- Exclamé ya cansada de su actitud arrogante. Con mis manos juntas, presione su pecho y lo empuje con fuerza, alargando la distancia antes invadida. -Un lycan no va a manadas para perder el tiempo, ¿Que buscas?- -Igual de bella que tu apariencia, supongo...- Hizo una pausa y prosiguió. ¿A qué se refería? -Tienes razón en lo que dices...Sin embargo, no te diré mi objetivo, descúbrelo tu misma- Fruncí mi ceño y lo miré confundida. ¿Estaba loco? Deduje su identidad debido a los diversos informes que había realizado tiempo atrás, su nombre estaba escrito en uno de ellos, no obstante, no se me permitió leer más de lo debido. Hice memoria. Trate de recordar cada letra y frase llamativa, los engranajes de mi mente giraron cuando me centre en una palabra. 'Comercio' Es bien conocido que la manada se sustenta por los productos nuevos que saca al mercado, pero por una razón sospechosa, hace meses que se dejó de producir novedades, replicando solo imitaciones. Si bien es difícil crear utensilios curiosos, será un reto idear otro plan de ganancia que no sea el comercio. Mientras decidía sobre decirle o no, él aprovecho para mermar el espacio entre nosotros nuevamente. ¿Que le pasa? No logro entender el porqué un desconocido total tenga interés repentino en una Omega. -Parece que mis expectativas sobre ti fueron demasiado altas- ¿Expectativa? -¿Por qué tendría que cumplir sus estándares? No me beneficiaría- Respondí, a lo que el Sir frunció su entrecejo. -¿A qué te refieres, Daphne?- Escuchar mi nombre salir de su boca provocó repelus sobre mi piel. -Piénselo bien, las relaciones comerciales son demasiado complejas para andar adivinando- Lo aparte con más fuerza, dándome paso para retomar mi camino. Caminé a paso rápido, esperando que no me siguiera. A pesar de mis súplicas internas, mi cuerpo detuvo su andar abruptamente. Había sido capturada por la mano voluptuosa del Sir. -Hey cachorra, no pienso dejarte ir- Pronunció mientras sus penetrantes zafiros se distorsionaban entre azul y n***o.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD