Finn se puso tenso cuando miró a Alessandro acercarse, él traía esa sonrisa con la cual muchas mujeres caían y Colette al final terminó cediendo, pero no solo a eso sino también a las consideraciones que aquel hombre tuvo con ella y las cuales llegó a pensar que eran sinceras. —¿Me permites a mi novia? —Alessandro extendió de manera galante su mano en dirección a la pareja —me gustaría bailar con ella. —Claro, mientras Colette lo quiera. Colette extendió su mano hacia Alessandro y en ese momento Finn sintió una punzada dolorosa en su pecho, esperaba en algún momento que ella dijera que no, que quería quedarse a su lado y no deseaba a nadie más que a él. —Bueno, supongo que aquí salgo sobrando. Finn se fue y miró como Colette bailaba una canción romántica en brazos de Alessandro, fue u

