Alessandro finalmente la dio de alta a Colette, ella mostró una mejoría considerable y ahora podía dar pequeños pasos con la ayuda de un andarivel, esto le emocionó tanto que supo que todos los dolores que había pasado valieron por completo la pena. —Con la siguiente cirugía pienso que tendrás una recuperación total —Alessandro la miraba y examinaba su columna junto con sus pies —tienes que seguir la terapia al pie de la letra y vas a ver que todo volverá a ser como antes. —No todo, mi papá no va a estar a mi lado. —No tienes idea cuanto lamento que pases por este dolor y espero que algún día en tu corazón nazca el perdón para mí por todo lo que estás pasando en estos momentos. —¿De qué hablas? Ya te dije que no es tu culpa, que mi papá haya fallecido, estoy segura de que hiciste hasta

