La tensión se sentía en el ambiente, Colette ni siquiera dudó al momento de dar la orden. Esto alarmó por completo a Cassandra y a Finn que eran los más sorprendidos por la actitud de la heredera. —Colette, ¿Acaso el amor por este hombre te ha cegado por completo? Prácticamente, le estás sirviendo en bandeja de plata todo lo que quiere. —Cassandra, un día te dije que estaba dispuesta a darle todo lo relacionado con la economía a un hombre que me prestará la más mínima atención porque no quería estar sola. Sin embargo, esto no lo hago por ese motivo, sino porque estoy segura del amor de Alessandro; tú no sabes lo que he vivido a su lado y la manera como me ha tratado. Será mi esposo en un futuro y todo lo mío será suyo. —No puedo creerlo, en serio estás ciega de amor. Debes entender que

