—Me siento orgullosa del trabajo en grupo, sin trampas ni gritos, aunque estemos en un concurso, no me agrada que se descalifique a la gente por rencor. Prefiero hablar en la cocina, con mis platos. El subtexto ardía como una brasa encendida, un dardo directo a Estrella. La noche cayó sobre una casa fracturada, dividida por tensiones latentes y alianzas rotas, con un bando triunfante y otro furioso, y un concursante eliminado que partió sin reconciliarse. En los pasillos resonaban susurros, miradas que evitaban el contacto y puertas que se cerraban con más fuerza de la necesaria, según los rumores del día siguiente, se avecinaba un nuevo reto individual, y la sombra de Rebeca, manipulando hilos invisibles en las r************* y en la mente de Estrella anunciaba que la guerra contra L

