El comandante, observando que todos los heridos ya habían sido atendidos, adoptó un tono grave cuando se dirigió al grupo: —Las tropas enemigas no tardarán en aparecer nuevamente. Esta derrota debe haberlos humillado profundamente —su mirada recorrió los rostros presentes—. La próxima vez vendrán miles, y ya no podemos arriesgarnos a permanecer aquí, especialmente ahora que los príncipes están con nosotros —hizo una pausa significativa—. El rey Acaz comparte esta preocupación, por eso ha propuesto que nos traslademos a uno de sus reinos conquistados. Mystralys ya no es seguro para nosotros, aunque nunca lo ha sido realmente... Ofelia dirigió una mirada comprensiva hacia Acaz, entendiendo por fin el motivo de aquella seria conversación que había presenciado entre ambos hombres momentos an

