Bloqueo mi celular quitando el video, aunque es bastante inútil porque sé que mis padres claramente ya oyeron los gemidos, trago pesadamente y me levanto del sofá tratando de pensar en que diablos decir en esta situación. —¿Qué está pasando aquí? —pregunta mi madre juntando las cejas, pasa su vista de mi a Alaia y luego a mi otra vez. —Ehhh... Ella es Alaia, mamá. La vecina —respondo nervioso, es más fácil decir con quien estoy viendo porno que admitir que estaba viendo porno y fui interrumpido. Si estuviese en mi habitación sólo y me interrumpiesen me estresaría bastante, pero no creo que ahora esté en posición de reclamar. —Kilian me invitó a comer y ahorita me estaba enseñando porno —dice Alaia levantándose del sofá—. Su hijo es muy buena persona, no tenía ni la menor idea de lo

