Lucas Mientras esperaba con las piernas cruzadas, el caos se desarrollaba afuera. La cacofonía de gritos y sirenas se mezclaba, y el resplandor ardiente de las llamas danzaba en la ventana. Ese resplandor evocaba recuerdos del pasado, cuando mis seres queridos fueron consumidos por el fuego. Ahora, era momento de venganza. Observando las llamas, no veía solo dolor, sino la magnitud de la venganza que simbolizaban. Una sonrisa se dibujó en mi rostro. Me bebí el vaso de whisky en la mano, recostándome en el lujoso sofá de cuero junto a Ethan, quien me ofreció otra bebida desde el bar. Brindamos. —¡Por nuestra victoria! —exclamó, mostrando una sonrisa. —¡Por nuestra victoria! —repetí. Juntos, no había nadie que pudiera superarnos. El ambiente en el bar era animado. —El asiento del can

