Capítulo 1
Capítulo uno.
Por fin estamos de vuelta en la ciudad, son las ocho y media de la noche, y estamos yendo hacia la mansión, el chofer de mi papá nos ha recogido en el aeropuerto
Estoy recostada en el hombro de Harry, mientras que el está dormido, mi pasa tiempo favorito es ver dormir a Harry, se ve tan lindo así con su pelo desorganizado
— ¡ Hemos llegado señorita !.— avisa el chofer.
No me había dado cuenta de que ya hemos llegado al estacionamiento de la mansión
— Gracias.— le agradezco al chofer, el chofer solo asiente con la cabeza y se baja del carro para poder bajar las maletas
— Harry.— lo llamo
Sigue dormido, no reacciona a mi llamado
— Harry, bebé hemos llegado.— digo por segunda vez
El sonríe, manteniendo sus ojos cerrados
— Me gusta cuando me dices bebé.— dice el abriendo los ojos y poniendo su mirada sobre mi
Rodeó los ojos
Harry toma mi rostro en sus manos, pega sus labios en mi frente formando un beso, después del pequeño beso en la frente suelta mi cara y abre la puerta del carro para bajar, después de bajar el primero me ayuda a bajar
Enseguida Harry toma unos cuantos bolsos, empezamos a caminar hacia la entrada principal de la mansión, al llegar de inmediato nos abren la puerta, abriéndonos espacio
— Hola señora Rosa.— sigo saludando a la encargada de las señoras que hacen aseo en la casa
— Que gustos verlos de nuevo.— responde la señora Rosa con una cálida sonrisa, por lo cual nosotros respondimos igual
Entramos a la mansión, y el chofer suelta las maletas y se retira, dejándonos allí a los tres
— Lamento no recibirlos como es debido, pero .....— toma aire la señora para proseguir.— Mi hija está muy enferma y tengo que ir a cuidarla.— responde finalmente con dificultad
— No se preocupe señora Rosa, queda en muy buenas manos la señorita Megan.— dice Harry respondiéndole a la señora Rosa
— le hago entrega de las llaves, ya las otras chicas se fueron.— dice ella sacando las llaves de la casa de su bolso, me las da a mi
— Nos vemos mañana.— dice y se despide de nosotros, pasa por un lado y sale de la mansión cerrando la puerta
— Iré a bañarme .— digo
— Está bien amor.— responde Harry
Subo las escaleras, al encontrarme ya en el segundo piso camino directamente hacia a mi habitación, al entrar noto que todo está como le he dejado, no han cambiado el lugar de mis cosas, entro a mi baño privado
Me empiezo a desvestir para entrar a la ducha, en segundos ya estoy adentro, abro la llave y dejo que el agua entre en contacto con mi piel
Minutos después terminó de ducharme, tomo la toalla y me la enrollo en mi cuerpo, salgo de mi baño y voy hacia mi armario, abro el primer cajón donde siempre tengo mis pijamas, pero al abrir me doy cuenta que no tengo pijamas
Me había olvidado que todas las pijamas que tenia me las he llevado para el viaje, eso significa que están en las maletas de abajo
Me coloco las sandalias para luego disponerme a salir de la habitación, bajo las escaleras y voy a la sala, al llegar a la sala no veo las maletas donde se supone que deben estar
¿ Donde habrá dejado las maletas Harry ?
Escucho un ruido en la cocina, entonces allí debe estar Harry, iré a preguntarle donde dejo los maletas
Camino hacia la cocina, al entrar a la cocina lo veo allí comiendo una manzana, se encuentra con su abdomen desnudo, permitiéndome la vista a sus perfectos abdominales, el nota mi presencia y alza su mirada
Enseguida el recorre la mirada por todo mi cuerpo, al terminar de hacer eso moja sus labios, deja la manzana a un lado y se acerca a mi
— ¿ Donde dejaste las maletas ?.— le pregunto mirándole mientras que se acerca
El me toma por la cintura apegándome a su cuerpo, mantiene su mirada en mis ojos
— Te deseo.— me dice Harry observándome con una presa queriendo devorar
— También te deseo Harry.— le respondo
Harry enseguida me sonríe, mostrando su perfecta dentadura, para entonces, las manos de Harry se escabullen debajo de la toalla, mandando sus dedos en mi vulva, aprieto mis labios al sentir sus dedos allí abajo, empieza a mover sus dedos en lentitud, haciendo que cada pelo de mi cuerpo se erice
— Dime que te haga mía.— escucho que dice mientras que hace eso con sus manos
No soy capaz de hablar, la sensación que me hace sentir en este momento no me permite ni hablar, solo aguantando para no gemir
— Solo dilo y lo hago, se que estás mojada por mi.— dice Harry
No respondo nada, Harry al ver que no tengo intenciones de responderle empieza a mover sus dedos más rápidos
— ¡ Dios ! Si, hazme tuya.— digo sin poder aguantar más
— A tus órdenes mi amor.— responde finalmente el con una sonrisa de satisfacción
Quita su mano de allá abajo,suelto un suspiro enorme al no sentir sus manos allí abajo, deja unos cuantos besos en mi cuello
— Mira como me pones.— dice el apegándome a su cuerpo más, para poder sentir su erección
Mojo mis labios, al sentir lo duro que está
Harry me carga y me sienta encima del mesón de la cocina, se baja la sudadera y el boxer, dejando a la vista su enorme m*****o
Virgen santísima
Abro mis piernas, dándole paso a su m*****o, el se acerca a mi y empieza a besarme en los labios, haciéndome olvidar por completo lo que va a hacer
En tantas distracciones el lo introduce y empieza a moverse duro, coloco mis manos hacia atrás, y el placer empieza a consumirme
No pude evitar soltar algunos gemidos, creo que de tanto desearlo y ahora tenerlo a dentro mío me causa más placer de lo normal
— Melodías para mis oídos.— dice Harry mientras que gimo por el placer que está haciéndome sentir
Después de varios minutos en esa misma posición, me bajo del meson dejando que mi toalla caiga, le doy la espalda a el y pongo mis manos en el meson, para apoyarme
Entonces el empieza a darme por detrás, siento su respiración agitada e igual que la mía, escucho que suelta algunos gemidos, se escucha tan sexy cuando gime
Me da duro, haciéndome sentir más placer, me toma por el cabello y da algunos jalones, haciendo que yo muerda mi labio inferior
Después de unos minutos ambos terminamos, recupero el aire, y el hace lo mismo, me enrollo nuevamente en la toalla y el se sube la sudadera, toma mi cara en sus manos y me da unos cuantos besos en los labios
— Está noche fue lo mejor.
Sonrío, no pude evitar hacerlo
— Buenas noches mi princesa.— dice por último dándome un beso en la frente y empieza a caminar para alejarse
¿ Mi princesa ? Eso sonó tan lindo
— Por cierto, las maletas están en la habitación de invitados.— responde finalmente y se aleja dejándome allí
Sonrío como una boba, saco agua del refrigerador y bebo un poco, haciendo que mi garganta se refresque
Después de tomar agua, salgo de la cocina y voy directamente hacia la habitación de invitados y efectivamente allí están las maletas, abro la maleta más grande y busco una pijama al azar, al encontrarla me dispongo a salir de la habitación de invitados e ir a la mía
Me doy una ducha rápida para luego ponerme la pijama, apago la luz y camino hasta mi cama, me acuesto acobijadame
Cierro los ojos y poco a poco el sueño me fue consumiendo.