Entran a los predios del castillo. Aquilegia no se aguanta y le pregunta a su fiel amigo como lo habían hecho. Estaba muy nerviosa, nadie podía darse cuanta de que Enrico no era de la guardia del rey, mantuvieron su distancia a paso seguro, en ese espacio Enrico le comentó a Aquilegia que le habían pagado muy bien a la hija del pescador para que invitara al guardia al lugar donde se están quedando allí lo hicieron todo. Lo dejaron en la cama que antes ocupó Zurek, pero que ahora sería el lugar donde hallaran el cadáver cuando ellos se hayan marchado. —Sargento, el rey lo está buscando, quiere ver a la reina. —dice un hombre y Aquilegia mira con temor a Enrico, si entra no podrá salir hasta el próximo día. —Gracias por la información, yo mismo llevaré a su majestad ante el rey, necesito

