Zurek hunde su lengua para hurgar en su boca encontrando la de ella haciendo que ésta comience a cooperar en su beso. La toma de la cintura para acercarla a su cuerpo. Chupa su lengua y vuelve a hundir la suya en su boca para seguir besándola. Con una mano en su cintura y la otra en la nuca la lleva hasta su cama, la cena puede esperar, pero su polla no. La acuesta deleitándose con su perfecto cuerpo. —Te voy a hacer el amor hasta que grites que eres mía. —susurra dibujando los labios de la mujer con su dedo pulgar. Zurek comienza a quitar sus prendas de ropa con desesperación. Aquilegia siente como sus piernas tiemblan al ver su demandante pene erecto. —No lo hagas. —pide en el momento que Zurek sube al colchón. Este sonríe con malicia. —Claro que lo haré, te voy a devorar con mi bo

