Serena se encontraba totalmente enamorada, ya se había mudado con Aulio, sin embargo, éste nunca presentó una mejoría, sino que no hizo más que empeorar. —¿Ya te despiertas?—dijo ella viéndolo levantarse de la cama. —Debo hablar con alguien—contestó él. —¿Y es tan importante que no me puedes decir quien es o reunirse aquí?—inquirió ella tratando de ser amable. Él se dio media vuelta y tosió un poco de sangre, pero lo guardó rápidamente en su bolsillo su mano y va hacía ella y la besa. —Es importante para mí—dijo abrazándola de la cintura. —¿Tan importante que no puedo estar presente? —Iré en un uber y volveré en uno, no hay necesidad de que vayas—espetó. Ella torció la mueca con disgusto pero no insistió. Mientras tanto Aulio se dirigía a la iglesia de las afueras de su ciu

