Capítulo 1
Hola mi nombre es Jarek Murphy Williams, tengo siete años, vivo con mis padres, mi hermana Sam que tiene cuatro años y mi nana. También vivo con mi abuela Amelia pero ella no vive en la misma casa con nosotros.
Sam y yo somos muy unidos, hacemos todo juntos también en ocasiones dormimos juntos, pero solo cuando Sam tiene pesadillas o cuando llueve y hace tormenta ya que le dan miedo los rayos.
Estaba tranquilamente en mi habitación viendo una serie cuando veo a Sam entrar con lágrimas cayendo por sus mejillas, me levanto rápido y me acerco a ella, la tomo de los brazos.
—¿Sam, que pasó por qué lloras? —le pregunto preocupado. Ella me mira y limpia las lágrimas que caen por sus mejillas con el dorso de su mano.
—Helmano, t-tuve un sueño feo, ¿puedo dolmil contigo? —me mira haciendo ojitos, sonrío por lo tierna que se ve.
—Claro hermanita, puedes dormir conmigo, ven —la tomo de la mano y camino hasta la cama, nos acostamos bajo las sábanas, Sam se acurruca junto a mi poniendo su cabeza en mi pecho.
—Buenas noches, helmanito —dejó un beso en mi mejilla.
—Buenas noches, Sam —la abrazo.
Al día siguiente...
Me despierto y veo que Sam sigue dormida a mi lado abrazándome por la cintura, sonrío al ver lo tierna y linda que se ve así, en ese momento nana entra a la habitación.
—Jarek, cariño es hora de.... —se calla al ver a Sam acostada conmigo, la aparto suavemente con cuidado de no despertarla y me siento en la orilla de la cama.
—Con que aquí estaba —sonríe—, creí que ya se había levantado cuando fui a buscarla a su habitación, ¿que hace contigo?.
—Ayer tuvo una pesadilla, vino llorando a mi habitación para pedirme que la dejara dormir conmigo —contesto mirándola.
—Se ve que le gusta dormir contigo —pasa su mirada de Sam a mi.
—Sip, soy su hermano —dije orgulloso.
—Bien, ahora a bañarse que tienes que ir a la escuela —ordenó nana.
—Nana hoy no quiero ir —hago puchero y ella se sienta a mi lado, me pone en su regazo.
—Cariño, se que te quieres quedar aquí con tu hermana, pero no se puede. No siempre estarán juntos, muy pronto ella asistirá a la escuela y tu a la secundaria. Cada quien tendrá a sus amigos y ya no pasarán tanto tiempo juntos, tienes que acostumbrarte a no estar siempre con tu hermanita.
—¡No!, yo estaré siempre con Sam, nunca la dejaré sola, no dejaré que se le acerquen otros niños, solo yo puedo estar con ella —me cruzo de brazos haciendo puchero.
—Cariño, Sam hará su vida, ella es tan alegre que tendrá muchos amigos además de que estarán en distintas escuelas o clase, ¿cómo harás para estar siempre con ella?.
—Entonces me casaré con Sam para estar siempre con ella y protegerla, no dejaré que conozca a otros niños —ella sonríe y me acaricia suavemente la mejilla, me mira por unos segundos mientras acaricia mi rostro.
—¿Te casaras con Sam solo para que no conozca a nadie más? —pregunta mirándome sin borrar su sonrisa.
—Quiero a Sam, no quiero separarme de ella —contesto.
—Hay cariño, aún eres un niño y no sabes lo que dices, mejor ve a bañarte para ir a la escuela hoy tu padre te llevará —me toma en brazos y me lleva al baño, enciende la regadera luego me deja en el suelo.
—Bañate, te arreglas y bajas a desayunar.
—Te prometo casarme con Sam y cuidarla siempre.
—Hay cariño que cosas dices —ríe ligeramente y deja un beso en mi frente para después salir.
No quiero que Sam conozca a otros niños, no quiero que me deje.
Salgo del baño y veo que Sam ya no está en mi habitación, me acerco a la cama y me cambio, me pongo el uniforme luego me peino, busco mis cosas y las guardo en mi mochila para después tomarla y salir de la habitación. En el corredor me encuentro con Sam ya cambiada.
—¡Helmanito! —corre hasta mi y me abraza. Como soy un poco más alto que Sam ella me llega por el estómago, se separa y me ve con una sonrisa.
—Nana dice que te apules que vas a llegal talde —sonrío al escuchar a Sam, es tan tierna, la tomo de la mano.
—Entonces vamos rápido —ella asiente sonriendo.
Caminamos hasta las escaleras y bajamos aún tomados de la mano, seguimos hasta el comedor dónde se encuentra papá y mamá con nana.
—¡Buenos días! —saluda papá al vernos.
—¡Buenos días papá, mamá! —contesto.
—¡Buenos días hijo! —mamá se nos queda viendo las manos y sonríe. Sam se suelta para correr hasta donde se encuentra sentado papá, el la toma en brazos sentándola en su regazo.
—¿Cómo amaneció mi princesa hermosa? —ella sonríe, me siento frente a mamá quedando el asiento junto a mi vacío.
—Bien papi —contesta sonriente abrazándolo del cuello.
—Que bueno mi princesa —la abraza y deja un beso en su cabeza.
—Hijo apúrate o llegarás tarde —me dice mamá, asiento.
—Si mamá.
Me apresuro a desayunar, Sam se sienta en la silla que está a mi lado izquierdo quedando frente a papá. Termino de desayunar y me levanto de la mesa.
—Iré a cepillarme los dientes.
—Ok, yo también iré a cepillarme los dientes para que nos vayamos.
Asiento, subo corriendo a mi habitación, entro rápido al baño, cepillo mis dientes para luego salir y bajar hasta la sala donde ya se encuentra mi padre listo.
—Estoy listo —digo una vez llego a su lado.
—Bien, vámonos —íbamos a salir cuando escucho que Sam me llama.
—¡Helmano! —grita mientras corre hasta mi, me abraza fuerte enredando sus brazos en mi cintura, le devuelvo el abrazo, nos separamos y luego se despide de papá.
—Adiós, mi princesita —se despide papá dejando un beso en su mejilla.
—Adiós papi —contesta sonriente despidiéndose con la mano de ambos.
Salimos de la casa, subo al auto de papá, me pongo el cinturón y luego el pone en marcha el auto rumbo a la escuela. Rato después llegamos a la escuela, papá estaciona el auto frente al instituto.
—Bien hijo llegamos, recuerda que tu madre pasará por ti ahora —se gira hacia mí mirándome.
—Si, papá —contesto, me quito el cinturón, tomo mi mochila y abro la puerta del auto para después salir —adiós —me despido antes de cerrar la puerta.
—Adiós hijo, cuídate —asiento, cierro la puerta y camino hasta la entrada.
Al llegar me encuentro con mis amigos Marina, Jacobs y mi mejor amigo James. También se encontraba mi primo Armando, me acerco a ellos.
—Hola —Marina en cuanto me ve se abalanza sobre mi y me abraza, le devuelvo el abrazo.
—¡Jarek! —exclama feliz aún abrazándome.
—Hola, Mari —nos separamos y saludo a los demás.
—¿Ya escucharon que hay una compañera nueva? —habla Armando tomándonos de los hombros a James y a mi.
Armando, "mi querido primo", es dos años mayor que nosotros y el no me agrada para nada ya que siempre que va a mi casa se la pasa detrás de Sam.
—No, y no debería de importarte —responde James serio quitando su brazo, todos nos quedamos viendo, Armando iba a hablar pero Mari lo interrumpe.
—Mejor entremos que ya va a sonar la campana.
—Si vamos —digo rápido.
Marina es la única mujer en nuestro grupo, pero no se comporta como una niña mas bien pareciera un chico más.
Entramos al instituto y en ese momento suena la campana indicando el inicio de las clases, Armando se despide de nosotros luego seguimos y entramos a nuestra clase.