Fran.
—No sabes cuanto agradezco que seas mi hijo— musito mi madre con una gran sonrisa— Eres un gran hombre Fran, y te aseguro que serás un gran rey como tu padre.
Negué divertido, estaba terminando de arreglarme para la reunión o mas bien fiesta en el castillo de la Legión del Fénix. Aunque no era obligatorio ir se que todos lo harán, según hoy anuncian quien es el heredero de la corona y otra cosa mas, además ella iba a estar y faltar no era una opción.
—Solo hice lo que cualquier ser con cerebro haria— termine de abotonar mi camisa— No es para tanto mama.
—Los niños de la fundación estaban saltando de alegria— chillaba de emocion, definitivamente Bella de Bestia era la mujer mas dulce del mundo— Les hiciste el dia con tu visita, no sabes lo gratificante que fue verte jugar con ellos como si fueras un niño pequeño.
—Me alegro haber hecho algo a la altura de un Rey— una sonrisa maternal super tierna se abrió paso en los labios de mi madre— No quisiera ser repudiado antes de tomar la corona.
—Hijo te noto raro, distante— se poso detrás de mi cruzada de brazos, nuestras miradas se conectaron por el espejo y solo negué con una sonrisa— ¿Quieres hablar?
—Lo único que debes saber es esto— tome mi abrigo y luego su mano para salir de mi habitación— Yo solté algo hace años por dolido y pretendo tenerlo otra vez y si ese algo no desea estar conmigo al menos tendré su amistad.
—Hijo...— nos detuvimos a mitad de las escaleras— Sariana durante cinco años ha sido el chisme de todos los reinos por ser madre soltera y...— levante una mano antes de que siguiera.
—¿Me estas intentando decir que no es lo mejor para mi?— silencio— Crei que no te dejabas llevar por las apariencias ni los chismes mama.
—No es eso hijo— se adelanto pasando por mi lado, escuchaba el taconeo rápido de ella— Yo como tu madre quiero lo mejor para ti y estar con ella es todo lo contrario, ella no esta bien para nada y ni siquiera se como sigue en el reino si...
—¡Basta! Mama ya. Hablas de ella como si fuera una mediocre y no lo es, sabes perfectamente como es Karmine y lo duro que es Leviatán con ella porque tu misma lo has dicho— por primera vez le levantaba la voz a mi madre— Nadie es perfecto y creo que ha hecho lo imposible por ser la mejor para su familia.
—¿Que vas a saber tu si te desapareciste por cinco años?— solto en un tono frío— No sabes nada Fran, ella no es la mejor opción de pareja y es mejor que te lo grabes en la cabeza.
—¿Y si no quiero que?— solté una risa amarga— ¿Me vas a quitar la corona? Porque si ese es el caso entonces ni me la entregues mamá.
Me di la vuelta antes de que dijera algo mas y subí a mi auto, llegaría primero que todos los demas pero eso era lo de menos ahora. Me sentía molestó aunque sabia que mi madre solo quiere lo mejor para mi pero no piensa en lo que yo quiero para mí.
Enciendo el radio disfrutando de que Don't Stop Me Now de Queen llene mis oídos tarareando un poco la letra mientras me adentro por la parte menos concurrida de la carretera al lado norte de Braşov.
Es la parte menos concurrida ya que donde vive el pueblo es mas al centro a diferencia de los castillos que son mas alejados unos de otros y del centro de sus pueblos. Me detengo en el portón de rejas doradas con el logo de la Legión del Fuego, el Fénix en arabescos justo en el centro de la reja.
Al ser el castillo de una Legión es extremadamente grande para tener las reuniones requeridas, y a pesar de que ha estado inactivo durante casi diecisiete años sigue igual de hermoso y perfecto. Afrodita y Ares si saben como cuidar de un Castillo.
Estaciono un poco mas alejado de la entrada y al bajar notó que hay mas de mil quinientos autos en el lugar, diviso a mi mejor amigo y a su esposa caminar a la entrada; Cressida es descendiente Lucitor y por ende debe ser tratada como parte de la Legión aunque no lo sea.
Guardo mis llaves en el bolsillo delantero de mis pantalones; aunque exista una vestimenta para este tipo de ocasiones no la sigo, odio usar pantalones anchos de traje asi que prefiero los ajustados, al igual que los sacos no soy muy fan de ellos pero si de las camisas manga larga. Me encaminó a la entrada pasando por el lugar hasta que siento como alguien tropieza contra mi y casi cae. La sostengo.
—Disculpa, no me fije— se recompone y solo le respondo con una sonrisa amable — Es primera vez que vengo a un lugar así y estoy extasiada con todo.
—Y aun falta— volteo a mirar a la entrada— El interior es todavía mejor y aun mas espectacular— la chica no era nada fea, cabello rubio y ojos color miel, piel bronceada y un buen vestido color salmón que se ajustaba a su cuerpo.
—¿No es tu primera vez aqui cierto?— negué— Lo imagine por como dijiste eso, soy Marangela Delco pero todos me dicen Mara.
—Un gusto Marangela— le tendi mi mano derecha justo como me enseñaron desde pequeño— Fran Bestia, Heredero del trono de Avalor.
—Oh, te sigo en i********:— reí— Eres aun mas guapo en persona y simpático también.
—Pues gracias, supongo que ahora debo revisar en mis seguidores para encontrarte— afirme y se sonrojo.
—No es necesario yo puedo...
—Bestia...
Mi sonrisa se ensancho mas y ladee un poco la cabeza.
—Holmes, imagine que vendrias.
—No sabia que eras amigo de mi prometida— paso su brazo por la cintura de la chica, bufe.
—No, solo tropezamos. Con su permiso debo ir a saludar a los anfitriones de esta celebración.
Respiro hondo antes de entrar, no se pero cada paso que doy y cada persona que paso me entran nervios, escucho los latidos de mi corazon retumbar en mis oidos a pesar de lo alto de la música, me sudan las manos y arrugo la nariz porque eso si es asqueroso, todo me da vueltas y siento que en cualquier momento puedo caer desmayado o irme en vomito.
Veo a Mario y Elissa caminar efusivamente a un lugar y cuando volteo en direccion a ese lugar freno en seco.
Cabello rojo cobrizo largo hasta por debajo de los glúteos que da la impresión de llamas de fuego como su signo, cuerpo bien proporcionado en todos los sentidos ajustado en un vestido n***o corto con una falda de chifon larga por encima del corto contrastando con su piel blanca como la leche, esta de espalda y eso me deja ver que su cuerpo si a cambiado desde hace 5 años cosa que me hace tragar grueso.
Me siento pegado a mi lugar, me quiero mover, me tengo que mover, me debo y deseo moverme pero no lo logró porque siento mis pies pegados al suelo con solo verla de espaldas.
—Amigo parece que te va a dar un infarto— la voz de Andy me sobresalto y me ayudo a salir de mi ensoñación.
—Fran ¿estas respirando?— Cressida toco mi hombro con una clara preocupación— Amigo enserio respira por favor.
La boca no me sirvio para nada, el cerebro quedo en blanco y no sabía si sentia mariposas o dinosaurios en mi estómago.
—Fran.
Mis pulmones clamaban un poco de aire para seguir trabajando.
—Fran.
Comence a escuchar el pitido en mis oidos y me di una cachetada mental para reaccionar.
—Necesito su ayuda— me giré de golpe para verlos de frente— Quiero que me ayuden a que Sariana se enamore de mi.
—¿Estas tarado o te lavaron el cerebro?— Cressida solto con desagrado ganándose una mirada confundida por mi parte y la de Andy— No le romperas el corazón y ya suficiente tiene con los chismes y cosas que hablan de ella, es un no retundo Bestia.
—No Cressida no me estas entendiendo...
—No sera el hazme reir de nadie mas, tampoco la harán sufrir otra vez y antes de que yo te desfigure la cara a espadasos mejor alejate de ella ¿Entendiste?
—Cariño...— parpadee perplejo— Creo que eso debe decidirlo ella no tu. Se que es tu prima y tu mejor amiga pero de lo que estoy seguro es que Fran no quiere hacerle daño porque la ama y el que ama no lástima.
—Eso dicen ¿No? Pero tus padres te aman y ellos te lastiman— para ser sinceros no esperaba esa reacción— No voy a dejar que siga siendo el chisme del momento Fran, porque en esto ella tiene todas las de perder.
—Cressida sabes que jamás le haria dañó y si no me crees toma la espada de las almas y ponmela en frente.
Miro sobre mi hombro y luego me miro a mi, la mirada de desconfianza no pasaba desapercibida pero comprendia el porque reaccionó así; no es el mejor momento para ella y no debe ser fácil ser vigilada a toda hora para que inventen cosas sobre ti.
—Con una condición.
—Ponme miles si deseas.
—La vas a proteger de todo mal, vas a quererla de manera incondicional y vas a amar a sus hijos como a ella— asenti a cada una de sus exigencias— No sera facil pero tampoco imposible, ella aun te quiere solo que de tantos desastres es dificil admitir.
Mentiria si dijera que mi corazon no comenzó con un ritmo frenético por la emoción de las palabras de la castaña, tire de ella para abrazarla porque lo que ella iba a hacer por mi no lo haría cualquiera.
—Ahora debo ir a saludarla, Andy se encargara de hablar con ella.
sonrio antes de tomar a mi amigo y sobrino arrastrandolos hasta donde se encontraba ella.
—Veo que vienes con todas las de ganar ¿eh?— una pelinegra de dieciséis años se me puso en frente con los brazos en jarra— Tiempo sin verte Bestia.
—Lo mismo digo Lu— se tiro a abrazarme y con gusto correspondi— ¿Como estas?
—Mas hermosa que ayer menos que mañana— bromeó— ¿Tu?¿Como te fue por Francia?
—Todo normal— enarco una ceja incrédula— Bueno, bueno. Fue genial no te mentire, la arquitectura y los paisajes son increíbles, las clases de música me recordaban a ti y las de baile a tu hermana.
—Fran tu respiras y te recuerda a Sariana— reímos— Me alegra que te haya ido bien ¿Y tu hermano?
—¿Como?— se me hizo extraño que preguntara por Caspian y no por Amara.
—Digo hermanos... Si, si, hermanos— arrugue las cejas - No me mires asi.
—¿Te gusta Caspian, no es asi?— asintió— Me perdi de mucho.
—No creas, el no gusta de mí. Dice que una princesa jamas debe hacer cosas como yo, ni tatuarse— señalo el tatuaje de mandala en su mano— Ni salir del castillo, ni hablar con los plebeyos y muchos menos aspirar un amor antes del matrimonio.
Podia imaginar quien le metio eso en la cabeza.
—Lulu eres perfecta como eres— la llame por su apodo— Si el careculo de mi hermano menor no puede ver eso y quiere que seas una princesa perfecta no lo vale— toque su nariz dulcemente— Mulan no era una princesa, ella fue una luego de desobedecer las reglas e ir a una batalla para salvar a su país, Tiana solo quería un restaurante para cumplir el sueño de su padre y termino siendo un sapo durante días o semanas para luego ser princesa.
《La perfección no existe y las reglas se hacen para que algunos las rompan.》
—Hablas igual que Sariana, ella siempre dice que quien rompe las reglas es aquel que tiene la voluntad y la fuerza de hacerle frente al mundo sin importar lo que digan de ellos por romper el esquema.
—Entonces tenemos a una zanahoria inteligente ¿no?
—Aveces ni tanto.
Ladeo un poco el rostro, era normal los cambios de humor en ella, Lucy no era igual que sus hermanos ya que cuando ella nacio la maldición cayo sobre ella; sus poderes de nacimiento fueron arrebatados por una de las antecesoras de los rebeldes.
La hija del demonio no sera como el,
Desdichada estara la pequeña muñeca
Pues sus poderes se irán y otros vendrán.
De demonio a Medium pasara
Y lamentablemente con la muerte de todos soñara.
Esas palabras la condenaron y marcaron a todo aquel que estuvo en la fiesta de demostración de la pequeña princesa Lucitor, la menor de todo el linaje de principes demonios.
Tenia a penas 8 o 9 años cuando eso ocurrio y sacar de mi mente un suceso traumatico como ese de tanta presion era difícil, era un niño y termine traumado con ese momento.
—Fran.
—¿Uh?
—Si te dijera que siento que mi madre esta viva ¿Me crees?
Obvio no lo creería.
—¿Porque lo dices?
—Un dia soñe con su muerte pero nunca murió— divago— Osea, se supone que devia morir pero no fue así, entro como en un sueño profundo donde no la han podido despertar.
—¿Como la rueca y Aurora?— asintió dudosa— Es imposible, Sariana vio cuando mataron a tu madre Lucy.
—Si pero era muy pequeña para recordar con lujos de detalles. O capas si parecio que estaba muerta pero solo dormía— hablaba con seguridad y cualquiera pensaria que estaba loca pero en este lugar todo es posible— ¿Me crees?
—¿Te crees tu?— nego— Hay tienes tu respuesta, si ni tu misma lo crees como quieres que los demas sí.
De pronto una pequeña rubia como de cinco años se paro delante de nosotros con los brazos alzados, mire a Lucy ya que no conocía a la pequeña y tampoco se me hacia conocida.
—Lu...
—Fran quiere que la cargues— la señalo— Cleo hermosa ¿donde esta Hades?— la niña señalo en direccion a la mesa de dulces a un pequeño pelirrojo que intentaba jalar el mantel— Fran cuidala.
—Pero Lucy...— nisiquiera me escucho ya que salio corriendo - Bueno pequeña, ven— me coloque a su altura para alzarla— Solo somos tu y yo pero debo ir a saludar a unos amigos asi que vamos.
Me adentro mas entre la gente buscando a los chicos y a ella pero mi decepción es grande cuando solo los veo a ellos, Elissa voltea en mi dirección al igual que su esposo pero se le borra la sonrisa de la cara en cuanto su mirada se posa en la pequeña.
¿Quien es esta niña y porque la ven asi?
—¿Que?
—¿La cargaste o ella te busco?— pregunta Cressida en un hilo de voz.
—Ella llegó sola yo ni se quien es, Lucy me dijo que la cuidara.
—Oa Tia_ habla por primera vez y al parecer es para Cressida.
—Hola mi amor ¿no estabas con tu papi? —ella asintio— ¿Donde esta el?
—Puesh ton su novia— se mira la manita haciendo puchero— ¿Nani?
—Esta ocupada con...
—¡¿Quien mierdas te dio permiso de cargar a mi hija Cabron?!
Algo que siempre deteste es que me griten en mi cara ademas de que me insulten y creo que suficiente he tenido ya.
La mirada desafiante de Nicolás no me intimidaba para nada, ahora si entendía porque era dificil para mi reconocer a la pequeña ya que no tenia mucho parecido con ella sino con el. La opcion uno era gritarle de regreso en la cara, la opcion dos era tirarle a la niña en brazos y largarme y quizas me iba a ir por la segundo opción hasta que de reojo vi la cabellera roja.
Vas a amar a sus hijos como a ella.
Se lo prometi a Cressida y si quería lograrlo no podía soltar a la niña como si tuviera la peor plaga del mundo aunque su padre fuera un toxico de mierda.
—Veo que ya encontraste un padre par tus mocosos Sariana, asi dejas de joder a mi novio.
Y creo que esa no fue la mejor forma de romper el momento de tensión.