Fran.
Cinco años.
Habían pasado cinco años desde que me fui del reino.
Cinco años desde que pedí que me enviaran al Instituto de especialistas en Francia, el Castillo de Montsegur era extremadamente tenebroso, pero nadie sospecharía que nada mágico y sobrenatural pasaba dentro de él. Perfecto para alejarme de todo.
Todos estaban con una sonrisa esperando por mí al cruzar la puerta ese día, mis hermanos habían crecido demasiado y ya no eran los mismos niños de antes, mis padres seguían igual y con su amor intacto por sobre todas las cosas, la señora Potts en estos años logro que su comida fuera aun más maravillosa de lo que era antes, Lumiere siempre tan servicial y animado como siempre y Din Don recordándome las cosas que debía hacer antes de mi coronación como rey.
Todos estaban felices de que volviera.
¿Y yo?
Yo no sabía como sentirme al volver, era como una mezcla de nostalgia, melancolía y ¿Alegría? No lo sabía, pero había algo con lo cual describía lo que estaba en mi pecho en ese momento.
Mi habitación seguía igual que cuando me fui, ya que no me preocupé por mover nada antes de irme, las fotos seguían en sus lugares, los regalos estaban todos en la repisa con más fotos de nosotros. Tome una de ellas en donde salíamos sonrientes, recuerdo que al momento de tomarla estábamos en una guerra de cosquillas hasta que la levante; la mire por unas horas y mi corazón se estrujó.
Teníamos quince años cuando esa foto fue tomada y la consideramos tan pura y orgánica que pedimos que la enmarcaran, está en mi memoria como si fuera ayer. Ella reía por las tantas cosquillas mientras yo intentaba alzarla para hacerle más.
Sus palabras nunca dejaron de doler, fue como si clavara una espada en mi corazón y la retorciera de un lado a otro para hacer más dañó. No podía evitar que mis ojos se humedecieran con el recuerdo, fue el primero de muchos y uno muy significativo; su grupo de amigos era reducido, ya que casi todos la consideraban muy sincera en las cosas y por eso cuidaba con quien se reunía.
Ella siguió, me olvido rápido o más bien nunca estuve en su corazón. Arrugue la foto, no la había superado y creo que jamás lo haría porque al contrario de ella yo si me lo creí, yo si la ame con todo y hasta más de mi corazón.
Me enamoré como el Sol de la Luna aun cuando sabía que no podían estar juntos.
Pero aunque todos digan y en esos todos me incluyo que el amor duele; pero eso no es verdad. La soledad duele. Él rechazó duele. Perder a alguien duele. El odio de alguien duele. Todos confundimos esas cosas, pero en realidad el amor es la única cosa en este mundo que no duele, él cubre el dolor y te hace sentir vivo de nuevo.
El amor es la única cosa en este mundo que no duele.
Pero él me tenía así, así que digamos que duele un cuarenta por ciento.
—Fran— Amara entro como perro por su casa a mi habitación.
—Hay una puerta y la puedes tocar— resoplé, ella solo se encogió de hombros— ¿Qué quieres?
—¿Amanecimos bravas?— enarco una ceja— Bueno no voy a esperar que respondas ¿La extrañas?
Para ser mi hermana menor me conocía bien, para nadie de Avalor fue un secreto que me fui antes de su boda porque no quería ser espectador de algo que yo quería ser protagonista.
—No— mi respuesta fue la misma de los últimos cinco años— Además a que viene esa pregunta.
Aunque no la decía para convencerlos a ellos, era una respuesta más para mí.
—Solo curiosidad. A mí no me mientas hermano— negó repetidas veces— Fran la sigues amando, la intentas olvidar y ni lo logras, borraste todo contacto con ella, te alejaste por años, tuviste una relación la cual fracaso porque no era quien amaba tu corazón, intentaste seguir con tu vida y no lo lograste porque siempre vas a pensar en ella. Estás enamorado hasta la medula espinal hermano.
—¿Viniste a darme un resumen de mi vida amorosa? Porque si es así, te puedes ir Amara.
Le di la espalda para tomar la caja que había traído, estaba dispuesto a quemar todas y cada una de las fotos que teníamos juntos; comencé a descolgarlas justo donde aparecía ella como protagonista.
Ahí iban mis recuerdos.
Ahí iban mis buenos momentos.
Ahí iba mi corazón.
Parecía una mujer, pero no todos los hombres olvidamos rápido, no siempre seguimos adelante sin recordar a las personas que nos marcaron ya sea un familiar o alguien más importante con el cual no compartimos un lazo sanguíneo.
—Reconquístala— la miré con cara de "¿En serio?"— No me mires así, solo... Hazlo, yo no me como el cuento de que no te amaba.
—Tiene esposo Amara— seguí guardando las cosas— E.S.P.O.S.O., ella esta casada y con hijos, tiene una familia la cual la hace fel...
—Ella se divorció— me interrumpió, la miré deteniendo mi labor para que siguiera hablando— Ya no esta casada.
Eso me preocupaba en algo debido a que aquí cuando una mujer se divorcia es tachada como mala mujer o fracasada.
—Sigue contando— me senté en la silla del mini escritorio, otra cosa que extrañaba era hablar con mi hermana menor así— Veamos que más guardas sobre el tema.
—Lucy me contó que ella y el nunca parecían un matrimonio, ellos no se amaban y que todo fue decisión de la bruja de su madrastra— Karmine, odio a esa vieja— Logro convencer a su padre para que la casara con él, ella no quería, Sam se opuso totalmente, pero la última palabra la tuvo él y fue un sí.
Sabía que ella no había tomado esa decisión, siempre supe que era mentira que ella amaba a otro. Ella nunca lo amo, pero ¿Ella no me dejo de amar? Verdad.
—¿Sus hijos? ¿Tambien fueron por petición de ella?
—Lucy me dijo que era lo único que si había sido decisión de los dos— una desilusión más a la caja— Pero no fue planeado solo paso y los dos habían decidió seguir el embarazo, no interrumpirlo.
—Entonces la boda fue obligada— asintió— Sus hijos fue lo único que salió bien en el matrimonio— volvió a asentir— Ella no lo ama— negó dudosa— Bueno eso no lo sabes... ¿Ella aun...?
—Eso te toca descubrirlo a ti - una sonrisa maliciosa se formó en sus labios - Ya te dije lo básico, hoy en la reunión pregúntale a Mario y a Andy si saben algo.
Podía volver a tenerla y estaba vez nadie nos separaría.
Pero...¿Ella querría volver? ¿Yo merecía tenerla otra vez?
No me importaba mucho, lo intentaría hasta lograr que ella aceptara o que me odiara. O hasta que me mandara a la fregada por acosarla, pero de que lo intentaría hasta el final lo haría.
— Te amo pequeña mascota— besé su frente— Ahora me voy, tengo una reunión a la cual asistir.
—Dale saludos a los chicos de mi parte.
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Desde que me fui todo ha cambiado, los colores y el diseño de la academia ya no eran los mismos, la tecnología abundaba ahora un poco más, los salones yo no parecían una celda de los calabozos en la época victoriana; ahora eran más grandes y abiertos con ventanas a la mitad que dejaban ver la cabeza de los estudiantes, habían habilitado el segundo piso para entrenamientos de Cazadores y Especialistas con todas las armas necesarias, el tercer piso también habilitado, pero solo para reuniones especiales y sabía que era por petición de los Reyes de las Legiones. La Académica Real quedaba en el centro justamente en el punto neutro de cada Legión y esta unía a todos los reinos como el núcleo, esta era la única Academia capacitada para enseñar a príncipes y princesas, entrenar a los cazadores, especialistas, hechiceros, demonios, brujos, vampiros, licántropos y demás.
A duras penas logré subir las escaleras en espiral para llegar al salón de reuniones; dirán ¿Por qué no usaste el elevador? Sinceramente ni yo sé, quizás para pensar más.
El ala izquierda de todo el piso era el salón completo, la gigante mesa en semi círculo estaba ubicada en él centró, la mesa un poco más pequeña con solo cuatro sillas las cuales solo utilizaban tres estaba en el centro de ese semi círculo, todo era de vidrios transparentes completamente así que si deseabas pelear con alguien debías pensarlo dos veces.
—Creí que no vendrías— la misma voz que me sacaba de mis casillas y me hacía entrar en razón fue la primera que me recibió— Capitán.
—Teniente— levanto la mano para hacer el típico saludo, reí— ¿Cómo has estado?
—De maravilla, Cressida se emocionó cuando le comente de tú regresó y tu sobrino ya camina un poco más— hizo una mueca de desagrado.
—Andy es un niño solo dale tiempo, es normal que se caiga lo importante es que se levante. Apenas tiene un año, no pretendas que camine como un adulto cuando su padre ni siquiera sabe caminar.
Y era cierto, él aveces tropezaba con sus pies y más aun cuando estaba distraído, su cuerpo le pasaba mala jugada.
—Buenas tardes, caballeros— un rubio con cara de principito intento imitar la voz de una mujer la cual no le salió tan bien y ocasionó que riéramos, todos nos miraron raros— Ustedes de verdad no son serios.
—Lo dice el que llego imitando a una mujer - rodó los ojos— ¿Qué cuentas?
—Primero que nada estoy feliz de verte de nuevo Bestia, segundo Elissa pidió que fueras al castillo a cenar.
Elissa era mi mejor amiga y también la extrañaba, asentí, quería pasar un rato con ellos.
—¿Yo también estoy invitado?
—Por suerte tu no Andy, así hay más comida— bromeó y él me mostró el dedo corazón— Niño maleducado, tu madre no te crio así.
Extrañaba esto, reír con quienes quería de corazón, hablar con las personas importantes en mi vida y poder ver como Andy se molestaba por todo.
—¿Y ella?— murmuré logrando que ellos escucharan— ¿También ira?
—No Fran, ella...— a Mario le costaba hablar y había un poco de tristeza en su cara mientras que la de Andy era neutra y sin emoción— Ella ya no sale casi y se distanció de todos. Solo hablamos por mensajes o llamadas.
—Su excusa es que debe cuidar a sus hijos aun teniendo en cuenta que a nosotros no nos molestarían sus hijos— farfulla Andy— Sabemos la realidad de su vida desde que Karmine llego a ella, solo evita problemas con su padre acatando órdenes. Acción sumisa.
Eso fue como un putazo a todo lo que creía recordar de ella. La recordaba con su personalidad volátil, extrovertida y super humilde a pesar de tener todo en la vida, algunos decían que era un tanto fastidiosa o boca suelta, pero la realidad era que no toleraba injusticias y amaba la honestidad. Una persona de sentimientos débiles que el solo hecho de ver a un perrito sucio se proponía a limpiarlo, un carácter tan fuerte que cuando se molestaba debías correr del miedo que te hacía sentir. Una persona celosa cuando se metían con uno de los suyos, odiaba las mentiras más que nada en el mundo, aunque tuviera mil problemas y todos la tratarán mal ella siempre estaba con una sonrisa.
Odiaba cuando las personas presumían lo que tenían a los que tenían poco, siempre fue alguien que no busco lo material, sino lo inmaterial, daba gracias por aquello que lograba tener con sus esfuerzos, si se enojaba con facilidad, pero sabía ocultarlo, sentía que era difícil de entender, pero yo si lograba comprenderla. Pero aun así ella con todos sus pros y contras prefería que la odiaran a como era a que la amaran por algo que no era.
Por eso solo fuimos seis en el grupo y uno que otro aparte, sin contar a sus primos.
- Se convirtió en la clase de chica que solo sonríe por ser amigable. En la clase de chica que se aislá para no expresarse. En la que actúa como niña cuando esta sola nada más porque extraña serlo. En la que prefiere que la sigan lastimando con la verdad que con mentiras baratas. En la que desea lo mejor para aquellos a los que ama aunque ella sufra por eso. En la clase de chica que le es fiel a un chico aunque este la patee o la trate con desinterés. En la clase de chica que se aferra a los mejores y peores recuerdos de su vida aunque lastimen o la hagan llorar— el ambiente divertido que teníamos los tres se esfumó por completo con las palabras de Mario— Esa clase de chica es mi mejor amiga y le falle dejándola sola contra todo lo que le pasaba solo porque ella me lo pidió.
—No te culpes Mario, fue decisión de ella no tuya— fue lo que salió de mi boca en esos momentos— No tienes por qué sentirte mal.
—Es mi mejor amiga y debí oponerme aun más a tremenda estupidez de matrimonio - tenía la voz un poco ronca por la emoción de sus palabras lo que hizo que sonara más como gruñido— Me exalte perdón.
—No te perdono no más porque no me invitas a tu casa— Andy intento cambiar el tema de conversación— Ahora te jodes.
—Ay perdón florecita ¿te lastimé?— por la respuesta de Mario al parecer si lo logro.
—Tomen asiento, señores— hablo con firmeza el Mayor de los Especialistas— Hoy tenemos uno cuantos anuncios que dar.
Y como malísima jugada del destino mi asiento estaba en el límite central del semi círculo, pero eso no era lo malo sino quien tenía al lado.
Nicolás.
De todas las personas presentes ¿Me tenía que tocar al lado de él? Algo que nos enseñaron bien fue a disimular cuando un comentario o acción te llegaba a desequilibrar, ya que en las batallas los enemigos usaban las palabras para desequilibrarte y vencer más rápido.
Él en su mundo y yo en el mío, era la mejor decisión.
Así que disimuladamente saco mi celular y comienzo a jugar Clash Royale mientras daban las típicas pautas que me las sabía de memoria por repetirlas tanto en Francia y la verdad ya me tenían hasta la madre con eso; deberían renovarlas.
El juego era entretenido aunque de las cinco rondas que había jugado solo perdí una y tuve que disimular mi enojo por haber perdido trofeos, intente jugar otro pero comenzó el verdadero punto de la reunión y tuve que guardar el celular.
—La razón principal de esta reunión no es solo recordarles las reglas sino también darles una información— el Mayor, Azzael levanta una carpeta y la voltea en nuestra dirección— Señores esta es la carta de retiro del capitán del renglón de aire de los especialistas por esta parte del mundo, y dado que se necesita quien ocupe el puesto y lleve el equipo todos tomamos una decisión.
Pobre al que asciendan...
—Debido a su gran empeñó tanto en sus estudios en primaria, secundaria y años de preparación. Con un excelente manejo de grupo siendo así el mejor de su clase en defensa y caza, y muy buena recomendación por parte del núcleo de Montsegur— ay no...— Quien ocupara el puesto será el Capitán Bestia.
Ay no.
Pero...
—Así que le tocara ponerse de acuerdo con el Capitán Holmes sobre todas las cosas que se llevaran a cabo las próximas semanas, pónganse de acuerdo con los entrenamientos, ya que deben estar a la par los dos grupos— dictaminó, pero aun mi cerebro intentaba procesar— Sabemos que la Legión del Aire asciende a la Legión de Fénix y por esa razón deben ser perfectos y más ahora.
Solo es trabajar con él. Nada más. Obviamente yo estoy por encima al ser especialista, pero él es del fuego así que le corresponde la mayor parte de las escuadras, estarán a su cargo y esperando sus órdenes.
La puta madre.
—Ahora debemos estar más al tanto de todo, el mejor equipo de defensa a la nación que jamás se haya visto en ningún lado— musita— Por lo que se me confió, tenemos ya al heredero del trono del Fénix y eso nos beneficia a nosotros pero a otros no.
—Apenas den el nombre del heredero o ya para estas alturas Rey, muchos enemigos vendrán a reclamar e incluso con intenciones de lastimar o incluso matar y eso no podemos permitirlo— hablo el Teniente Coronel, Bryan— Esa persona será nuestra responsabilidad de ahora en adelante.
—Se supone que los Reyes de las Legiones están para protegernos a nosotros— dijo uno de los chicos presentes, denotaba algo de rabia en su voz— Pero nosotros los protegemos a ellos.
—Como Cazadores o Especialistas entrenamos desde que entramos a la Academia para proteger al pueblo, somos como el ejército que acompaña a un General en Jefe los cuales serian los Reyes de las Legiones. Por esa razón nosotros debemos protegerlos, ellos son más importantes que nosotros y los que más poder tienen— soltó Nicolás con simpleza— O también algunos como el Rey de la Legión del Aire es un cincuenta, en donde nos cubrimos mutuamente la espalda.
Podía alegar algo más, podía aportar a favor de cualquiera de los dos porque de ese tema sabia bastante, pero aún estaba con el icono de cargando en mi cabeza intentando estar totalmente sereno.
—Por otro punto tenemos las constantes amenazas al futuro nuevo Rey de Firewall por parte de los Goetix— el Coronel Jareu cambio radicalmente de tema, Nicolás se tensó— No es gran cosa, pero deben estar alertas ustedes dos— nos señaló a él y a mí— Es su campo y deben estar al pendiente de que todo valla sobre la marcha.
Todos asentimos de acuerdo. Después de unos cuanto minutos la reunión se da por terminada y todos salimos del lugar, Mario me recuerda la cena en su casa antes de irse junto con Andy.
Un carraspeo capta mi atención antes de subir a mi auto y sé dé quien se trata, intente huir, pero creo que fui muy lento.
—Entonces regresaste— cruza los brazos por encima de su pecho— ¿Algo que desees saber con urgencia?
—Si hay algo, pero dudo que me lo quieras responder— cerré la puerta del auto y me apoye de él. Hizo un ademán para qué preguntará mi inquietud— ¿Estás divorciado?
—No es tu problema Bestia— soltó a la defensiva y su cara de arrogante paso a ser tensa— Tú y yo no debemos hablar de nada más que no sea las técnicas de combate.
—¿Por qué a la defensiva Holmes? Fue una simple pregunta sin importancia— no lo era, era todo menos simple o inocente mejor dicho— ¿Estas o no?
—No te importa mi vida privada, así que no te metas en ella— gruñe y podía ver rabia incrementando en su ser— Si no es algo importante jódete.
—¿Por qué no respondes la pregunta? Es solo una pregunta sin importancia.
—Estoy jodidamente cansado de que todos pregunten la misma estupidez. Siempre preguntan lo mismo solo para saber si no tengo problema de que se metan con mi mujer— tense la mandíbula— Sí, estoy divorciado, me divorcie de ella como ella de mí— resopla pasando sus manos desesperadamente por su cabello— ¿Algo más alteza?
—No me digas así— bufo— Que sea heredero al trono no significa que me deban decir así.
—No te respondí con la verdad por ser mi Ascendente, te respondí por el hecho de ser príncipe y con solo una palabra tuya me quedo sin puesto ¿comprendes?— y lo entendí, ese tema de alguna forma lo afectaba, ella lo afectaba— ¿Complacido señor?
—¿Ella aún tiene efecto en ti?
—¿Por qué me preguntas pendejadas que no te importan?
—Solo responde.
—Ni de coña.
—Fue una orden.
—Te dije que no, no te responderé más que eso.
—¿Tengo el camino libre con ella?— él rueda los ojos y saca sus llaves— ¿Tampoco la puedes responder?
—No es un objeto, ella tiene sentimientos. Tampoco me pertenece como para responderte si quiere o no estar contigo— sonríe con sorna— Pero lo que te advierto es que te alejes de mis hijos, ellos tienen su padre. Me vale si te quieres meter con su madre de mis hijos te alejas.
—Dices que no es un objeto que te pertenece, pero la llamaste "Tu Mujer"— hago comillas con mis dedos y veo como si la vena de su cuello quisiera salir de ahí— Me acabas de dar luz verde.
—No sé cómo ella puede amarte todavía.
¡Bingo! Soltó lo que quería escuchar, una sonrisa satisfecha se abrió paso en mis labios y el callo en cuenta de su error, maldijo por lo bajo.
—No dejaré que te le acerques. Ni a ella ni a mis hijos.
—Haz tu vida con otra persona, y si ella no quiere estar conmigo ella me lo debe de decir, no tú.
—Ni sueñes que dejaré a mis hijos con un padrastro— la tensión incrementaba con cada palabra— Controla tu mente desviada Bestia, aveces soñamos tanto que nos caemos.
—¿Hablas por experiencia?— noto como Nicolás tensa la mandíbula.
Deseo celebrar, acabo de desestabilizar a un cazador.
—Aveces eres algo estúpido - dice con una ligera sonrisa.
—Por lo menos no intento controlar la vida de otra persona por medio de mis hijos.
Su sonrisa se desencaja a tal punto que ahora es solo una mueca, auch ¿punto débil?
—Suicídate.
—Mátame.
—Hazlo tú.
—Me da demasiada flojera matarme solo.
Alguien finge una tos para separarnos, parece ser un integrante de su equipo por la confianza que se nota que tienen, me lanza una mala mirada antes de irse con el chico en dirección a su auto.
Debería celebrar por mi logro, pero en parte no, hay algo que no me deja tranquilo ahora. Presiento problemas y no es que me intimiden sus palabras al contrario, pero no quiero traerles problemas a ella.