Sariana.
¿Nunca les ha pasado que dicen o hacen cosas que deberían pensar antes de soltarlas pero no lo hacen?¿No?
Bueno, a mi me pasa muchas veces.
También ¿Sabian que un hombre molesto no camina si no que corre? A puesto que eso si no lo sabían.
—Nicolás puedes caminar lento.
—Ya me voy Sariana tengo cosas que hacer mas importantes que aguantar tu mal humor.
—Puff, cuando yo te aguantaba el tuyo hay si no te quejabas— se detuvo en seco al escucharme ¡Mierda!— No queria decir eso, yo...
—Cuando tenia mis "Dias de mal humor" pretendia no verte la cara en todo el dia Sariana— Auch...— Entonces no digas cosas que no pasaron, porque de lo contrario...
—¿De lo contrario...?
¿Tampoco les ha pasado que estan en una discusión y ¡Bamm! Hay alguien que puede ser su salvación o empeorar la situación?
Pues eso estaba sucediendo ahora, Sam estaba en el marco de la puerta que da al jardin trasero del castillo con los brazos cruzados en su pecho y una cara de pocos amigos.
Diosa Luna siento tu odio soplando en mi nuca.
Como habia dicho Nicolás y yo nos casamos por obligación y dicho matrimonio no fue apoyado por Sam, creo que fue la primera vez donde el y papá pelearon tan fuerte desde que tengo uso de razón.
—Lucitor...
Claro, Nicolás no podia hacer nada contra Sam ya que el era su rey y debia rendirle cuentas de su propia vida y conociendo a mi ex esposo el odia que alguien le de ordenes, por eso trabajo tanto por ser capitan del renglón de fuego de los Cazadores.
—Holmes...
La sonrisa de satisfacción de Sam sabia que era solo para irritar a Nicolás, y no me mal interpreten porque en este momento no se de que lado estar.
Su odio es estúpido.
Lo dice la que sigue enamorada de su ex y de su primer amor.
Bueno eso no entra al caso.
Sam sabe lo irritable que es para Nicolás que le den ordenes y mas aun Sam; desde la pelea que tuvieron antes de la boda ninguno soporta verse la cara pero aun asi Sam disfruta jugar con el poder que tiene sobre el, no sobre cualquier otra persona solo el.
—Ya trajiste a mis sobrinos— la sonrisa seguia sin borrarse de su cara— Te puedes retirar, cazador.
Señoras y señores, buenas tardes buenas noches, del lado derecho con 25 años de vida, cabello rojo y tez blanca tenemos al futuro rey de Firewall Sam Lucitor.
—A eso iba pero la princesa Sariana no queria que me fuera aun.
Y del lado izquierdo tenemos con 24 años y contando, cabello rubio y tez bronceada con mirada penetrante moja bragas el capitan de los Cazadores de sombras Nicolás Holmes.
—Pero ya es momento de que se retire Capitán, desde hace 3 años no tiene nada que arreglar con la princesa.
Sam-1 Nicolás-0
—No se preocupe Alteza, ya pasaba a retirarme.
—No tienes que irte Nicolás.
¡Dagda pero que te hice!
La voz de mi padre se escucho detras de nosotros, Sam se puso rojo por el cólera que incrementaba en su ser en ese instante.
—Papá...— solto Sam en gruñido haciendo que esta vez la sonrisa triunfal de Nicolás saliera.
—Silencio Sam, te han enseñado que es de mala educación correr a alguien de un lugar— Sam rodo los ojos— Espero verte esta noche en la reunión.
—Claro Majestad, no podria faltar a tal reunión— murmuro sin gracia— Ahora si me disculpan debo retirarme, con permiso.
Y el se fue dejandome con papa y Sam en la misma habitación, la mirada de mi padre iba de mi a Sam, tenia el ceño levemente fruncido esperando que cualquiera de nosotros rompiera el silencio.
Que por supuesto quien lo rompio no fui yo.
—¿Como pretendes que me tomen como rey si anulas cada cosa que digo?
—Sam, hechar del castillo a tu cuñado no cuenta.
Respondio con obviedad y aunque tenia razón por una parte apoyaba a Sam.
—Papa es mi ex cuñado, hace 3 años que Sariana se deshizo de ese horrible matrimonio al cual tu la obligaste ¿Con que fin? Sigo sin entender.
¿Si saben que estoy aqui?
Lo dudo.
—Con el fin de que ella madurara pero veo que fue una perdida de tiempo y honor.
A.u.c.h...
—¿Entonces tu hija te quito honor?— creo que ahora si se percataron de mi presencia.
Los dos abrieron los ojos como si esa conversación no debia tomar lugar ahi, mi padre se puso pálido y Sam trago grueso ya que de seguro sabia que eso me habia dolido.
—Sariana.
—¿Que que trajo por estos mares papa? ¿seguirme insultando porque tu esposa así lo desea o recuperar lo que tu dejaste morir?
Su mirada se oscurecio inmediatamente, sus ojos de demonio se hicieron presentes y sabia que estaba aguantando algo ya que siempre que esto pasaba sus ojos aparecían para darle fuerza o tranquilidad, me sentí mal de cierta manera pero era algo que debia soltar, mi intención no era hacerle eso a mi padre pero era inevitable que mis palabras fueran veneno en estos momentos.
—Hija...— suspiro pesadamente y paso sus manos por su cara— No tengo como justificar mis errores pero ya es momento que dejemos de pelear asi.
—Yo doy lo que me dan, trato como me tratan. Tu me enseñaste eso papa.
—Lo se y estoy orgulloso de eso— algo dentro de mi se removió— La razón por la que te llame no era para pelear solo se presento en el momento.
—¿Para que entonces?— otra cosa que me caracterizaba era la curiosidad.
—Esta noche todos iremos a la reunión con todos los reinos y los reyes de las legiones.
—¿Con todos te refieres a...?
—Sam, Lucy, tu Sariana—me señalo —Karmine, Giana, Gina y yo.
Giana y Gina eran las hijaa de Karmine, Giana tenia veinticuatro años y Gina veinte, el padre de ellas dos murio cuando eran unas bebés ya que era un especialista. Murio dando su vida para proteger a los demas.
Giana estaba obsesionada con Fran quien para ese entonces el y yo eramos pareja, ella es la razón por la que Karmine convenció a papa de casarme con Nicolás no como el dice siempre.
Aunque las dos opciones duelen.
Nuestra mueca de desagrado debio ser notable ya que papa suspiro pesadamente.
—Han pasado casi dieciocho años por Dagda...
—Que hayan pasado casi "dieciocho años"— dijo Sam imitando a papá— No quiere decir que amemos a ese par de estúpidas.
—Señorito Sameret el vocabulario.
—Disculpe señorita Sariana, fue sin culpa.
Otra cosa que amabamos era burlarnos de Karmine cuantas veces se nos viniera en gana.
Pero por la cara de papá, no le gusto para nada.
—Perdón...
El nego totalmente serio hasta que hice puchero y el sonrio mientras que Sam si reia, su risa fue contagiosa y terminamos riendo los tres, hacia muchos años que no reíamos juntos ni compartíamos tiempo así, se sentía bien, luego de tanto se sentía mágico volver a tener aunque sea un minuto así con papa; hizo algo que no me esperaba, me abrazo, tarde en corresponderle pero lo hice, nos hundimos en un abrazo calido los dos al que Sam no tardo en unirse, un abrazo que luego de tantas peleas necesitábamos los dos para sanar, el apretó su agarre y por inercia cerré los ojos.
—Jamás vuelvas a decir que no quiero lidiar contigo, eres mi princesa Sari, eres mi pequeña y aunque tengas cien años lo seguirás siendo— rompió el silencio— Se que yo tampoco he tomado las mejores decisiones y me he equivocado mas de la cuenta, pero jamás me arrepentiria de tenerte como hija.
—Papa, yo...
—Todo lo que dijiste es verdad y creo que es momento de que deje de obligarlos a los tres a hacer cosas que no deben - rompió el abrazo, Sam al igual que yo no emitia ninguna palabra, papa me miro directamente a los ojos, sus ojos seguían igual en el tono n***o azabache que caracterizaba el poder de los Lucitor — Lo que dijiste hoy si me dolio, de tantas peleas que hemos tenido esta fue la mas dolorosa de todas.
—No fue mi intencion, solo salieron por inercia.
—Lo se, tienes mi mismo carácter y eres igual de terca que tu madre. Pero intentemos recuperar aquello que yo dañe hace años.
—¿Porque ahora? Ha pasado mucho.
No es que no quisiera es que de verdad fue un cambio repentino.
Si, los Lucitor eramos bipolares mas que todo papa y tio Aamon.
—Porque antes no creí que te podía perder, pero ahora tengo miedo de que el día que salgas por esa puerta me odies.
—Eso no pasara papa, jamás podría odiarte.
—Nadie aqui va a odiar a nadie ¿Ok? Todos somos una familia feliz.
—¡Como Barney!
—Eso Zanahoria— dijo Sam con entusiasmó— Hermana ya madura por favor. Y papá, no te preocupés nadie es perfecto y tu nos enseñaste que de los errores se aprende y eso es algo que nunca olvidaremos.
—Me divorciare de Karmine.
Un gemido de sorpresa abandonó mis labios y los de Sam ¿Escuche bien?¿Se va a divorciar de la bruja?
—Papá...
—Hay algo que no debi ocultarles tanto tiempo, esto debi haberlo dicho hace diecisiete años años pero no queria creerlo.
Este es uno de los momentos donde tu cerebro por inercia recuerda cada cosa que ha pasado en tu vida desde que naciste a ver si encuentras algo que te ayude para saber que quieren decir las personas.
—Pues dilo— aunque Sam intentaba estar en plena tranquilidad obvio no estaba.
—No aun no puedo, les dire esta noche con todos.
Solo asentimos como pudimos, teníamos la curiosidad a flor de piel pero no ibamos a presionar a papa para que nos dijera asi que nos tocaba esperar a la noche cuando el nos dijera lo que sucedia.
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El castillo de la Legión se encontraba totalmente decorado en tonos blanco, el dorado de los cuadros y el rojo de las paredes contrastaban perfectamente; este castillo pertenecía a la familia Lynn (la familia de mamá) aun los abuelos y el tio Eros lo ocupan para que no este solo.
Todo estaba a reventar de tantas personas que se encontraban en el lugar, todos los reinos estaban aquí, los reinos del Norte, los del Sur, del Este y del Oeste.
Fuego, Aire, Agua y Tierra.
Pude divisar a mis amigos de la infancia, no habian cambiado en nada, seguian con la misma cara de siempre y eso me hizo sonreir.
Ellos no tenian tantas desiluciones.
—¿Porque esa cara larga?— hablo una voz a mi espalda que reconocería en cualquier lado, una inmensa sonrisa se postro en mis labios y me gire para verlo — ¡Tomatito!
—¡Mango!— mi voz salio cargada de emoción que aunque intente contener me fue imposible.
Mario estaba tan guapo como siempre, su cabello rubio que aunque se que le tomo horas y horas peinar tenia unos mechones rebeldes sueltos y eso era lo unico diferente pero de resto era la misma cara de principito, su traje azul claro contrastaba con el n***o de su camisa y pañuelo, su sonrisa seductora que lo caracterizaba pero el solo era de una mujer la cual iba de su lado, Elissa la mejor amiga de Fran y esposa de mi mejor amigo estaba igual de radiante con esa sonrisa dulce y coqueta a la vez, el vestido n***o ceñido al cuerpo delineando sus curvas le quedaba espectacular y su cabello rubio en un semi-recogido dejaba ver sus mejillas sonrojadas naturales.
—¡Sari!— chillo Elissa jalandome a un abrazo, aunque al principio no nos soportabamos ahora eramos grandes amigas— Tiempo sin saber de ti Zanahoria traviesa, ¿Que has hecho? No te veo desde el nacimiento de tus hijos.
—Pues nada, ya sabes el...
—Tu padre en su mundo, Karmine prohibiendo hasta respirar, Sam practicando para ser rey y Lucy practicando violin.
Mi sonrisa se esfumó, Mario era mi mejor amigo y me conocía tan bien que aunque dejamos de vernos con una sola mirada sabe lo que pasa por mi cabeza y como me siento.
—Si...— apreto los labios por mi tono rendido, pero el tenia razón y no podia mentirle a mi mejor amigo— Pero mis hijos cada dia van avanzando y ya saben decir mas palabras.
Era patetica ocultando las cosas y cambiando de tema cuando estaba nerviosa.
—Ay Sari, eres fuerte no te dejes vencer— Elissa me tomo por los hombros— Además ahora eres soltera y algún chico por ahí debe estar esperándote.
—Un castaño, ojos azules de un metro ochenta— Mario fingio una tos, lo mire mal— ¿Sabias que volvió?
—Tus maneras de persuadir un tema son patéticas Cinderell, nunca aprendiste a decir las cosas sin que se notaran obvias.
—Lo intente pero fue difícil— se encogió de hombros— Oh mira, son Andy y Cressida.
Gire la cabeza en la dirección que estaba señalando y efectivamente mi prima venia casi corriendo en mi dirección, su cabello castaño estaba en una coleta alta con algunos mechones sueltos, su piel blanca adornada con un encaje morado y su vestido campana que le llegaba hasta las rodillas la hacia ver aun mas hermosa de lo que era.
Era la copia exacta de Hathor.
Atras de ella venia su esposo Andy, otro de nuestros amigos, iba vestido con un traje azul marino con un pañuelo morado como el vestido de ella, su cabello n***o con puntas azules estaba peinado de lado con gel, una sonrisa juguetona por el comportamiento de su esposa se abrio paso en sus labios, su hijo de un año Tiron iba en sus brazos con su camisa de vestir morado oscuro y sus pantalones negros; la carita inocente de Tirón me recordo a mi hijo de alguna manera.
—¿Donde esta la prima mas bella, hermosa y que no aparenta la edad que tiene?— chillo Cressida a penas me tuvo delante de ella— Te extraño primita, llama al menos una vez.
—Llamame tu, tu eres la interesada yo la interesante— cite una frases de la canción que nos gusta— ¿Como esta ese pequeñín?
Abri mis brazos en dirección a Tirón los cuales no tardaron mucho abiertos ya que el se abalanzó sobre mi con un gran abrazo.
—Amo a este pequeño— dije riendo mientras Tirón soltaba una carcajada infantil— Recuerdo cuando eras mas pequeño.
—Hola Sariana— hablo Andy con una mala imitación de mujer que hizo que todos rieramos.
Mis amigos eran felices por ende yo también.
—¿Como están?¿Como les va en las practicas?
—Ser especialista es abrumador, es mas facil ser un cazador que un especialista— bufo Mario— Ellos tienen permitido usar la magia hasta para beber agua y nosotros en ningun momento podemos hacer eso.
Entendia a mi mejor amigo, si no fuera por Karmine todos estuvieran felices sin las reglas que ella impuso.
—Sari... ¿Podemos hablar a solas un momento?— Andy me susurro al oído, asenti, muy pocas veces teniamos secretos como grupo.
Deje a Tirón en los brazos de su madre antes de salir con Andy al jardin trasero, en definitiva a quien le tocara vivir aqui iba a ser feliz toda su vida no solo por los lujos que daba el castillo si no por la hermosura de vegetación que este poseía, miles de flores de diferentes especies por el lugar, arcos de enredaderas perfectamente cuidadas y un hermoso kiosko en el medio del puente a la mitad del lago era lo mas hermoso de todo el jardín.
—¿Sabes que el regreso verdad?— asenti sin mirarlo, suspire, Andy y Fran son mejores amigos y de alguna forma se protegen; si, todos eramos unidos como grupo pero desde que Fran se fue Andy pocas veces me dirigía la palabra— El aun te ama Sariana y se que si se presenta esa oportunidad el te pedira revivir lo que tenían.
—El tiene novia Andy, logro seguir adelante despues de que destrozara todos los sueños que teniamos. El me olvido y si, capaz que cuando dicen "El primer amor se supera mas no se olvida" sea verdad pero no aplica en este caso— asintió, no queria crearme falsas esperanzas— El amor dejo de ser para mi, el amor de un hombre lo veo lejano ya que lo unico que puedo ofrecer es una cuarta parte de mi corazón.
—Sabes perfectamente que a el no le importaría eso— giro su cabeza en mi dirección, la luz de la luna hacia ver sus ojos azules en un tono gris plata. Recorde que pronto seria Luna Roja, pronto seria mi cumpleaños y no queria que llegará.
—Aunque a mi me cueste creerlo; se muchas cosas de el, las cuales no se si sigan como antes— No lo decia solo por sus sentimientos o personalidad cosa que el captó, se carcajeo— Es enserio, no te rías.
—Es que. Es que ¡Por Dagda!— intentaba hablar a través de la risa, no podia— ¿Donde esta la Sariana de antes?
—Se mudo a Brazil ¿Quieres la dirección? — le segui el juego— Creo que esta cerca del Mardi Gras.
Eso último hizo que perdiera todo tipo de clase al reir, se tomaba el estomago como si reir fuera el peor dolor del mundo, una de sus manos fue a su rodilla para apoyarse cuando intentará recuperar el aire. Su risa fue tan contagiosa que hizo que también me riera de esa manera.
—Sariana el Mardi Gras es en New Orleans y Brazil es de Latinoamérica ¿Que mierda?— jadeaba por aire al igual que yo— Ay, extrañaba tu sentido del humor.
—Yo los extrañaba a todos ustedes Andy.
Tiro de mi brazo para quedar en un abrazo cálido, un abrazo que desde hace cinco años no nos dabamos pero necesitábamos como los amigos que éramos.
—Prometeme que si hago todo para que el y tu vuelvan a juntarse no le romperas el corazon otra vez.
—Andy...— negue varias veces mientras rompí el abrazó - El tiene novia y una vi...
—Aladinna y Fran terminaron cuando tus hijo cumplieron dos años, el mismo año que te separaste de Nicolás.
¿Sera esta una señal del destino?
¿No me canso, no me rindo, no me doy por vencido?
—¿Sariana?— la voz de Andy me saco de mi concierto de preguntas mental— ¿Todo bien?
—Estaba cantando Luis Fonsi en mi cabeza— fingi enojó— Me debes el concierto.
—Vale bien, luego te hago el pago— sonrei como niña inocente— Ahora ¿Me dejaras juntarlos a ti y a Fran?
—No quiero forzar sus sentimientos Andy.
—No lo fuerzo solo lo empujo, si no funcionan quedan como amigos— se encogio de hombros— Además dudo que no funcione soy el mejor Cupido y lo sabes.
Si, era totalmente cierto, Elissa y Mario estaban juntos gracias a el. En un principio ninguno se llevaba bien pero del odio al amor solo existe un paso.
—Regresemos, no quiero que comienzen a decir que le soy infiel a mi esposa.
—Mis tios jamas dirán eso.
—No era por ellos, lo digo por las víboras— ahora si entendia— Venga vamos.
Regresamos por el mismo caminó solo que ahora estaba un poco mas lleno de gente, un mesero paso por delante de nosotros ofreciendonos una copa de Champagne las cuales tomamos a gustó, cuando llegamos no estaban en el mismo lugar asi que duramos como diez o quince minutos buscando a los chicos.
—Ahi están— escuche la voz de Andy pero no lo mire ya que mi vista estaba fija en direccion a Nicolás y Mara, el primero tenia una cara de pocos amigos mirando a otro lugar mientras que ella parecía un zarcillo de el— Oh no, Oh no— Andy imitó la canción mientras apretaba mi brazo con fuerza, gire para quejarme pero mi vista se quedo fija en un lugar haciendo que me tensara.
Ahi estaba el, aun mas guapo que hace cinco años, con su camisa manga larga azul rey que le quedaba de infarto ya que se ajustaba a sus atributos, su cara perfectamente definida que hasta parecia hecha por el mismo Eros, su cabello castaño un poco mas largo peinado de lado con algunos mechones rebeldes sueltos, sus labios en una sonrisa cálida sonriendole a mi hija que estaba en sus brazos, su piel blan...
¿Mi hija estaba en sus brazos?
¿Fran cargaba a Cleo?
¿Cleo se dejo cargar por un extraño?
¡¿Fran cargaba a Cleo?!
De manera automática mi cara giro en direccion al padre de mi hija y regreso hasta donde estaba mi pequeña, ese procedimiento se repitió tres veces antes que viera como Nicolás apartaba a Mara para ir en direccion a ellos.
¡Papa Toxico a las tres!
Intente llegar lo mas rapido que pude, juro por mi nombre que lo intenté pero la gente a mi alrededor me impidio hacer eso y para cuando llegue a donde se encontraban estaban los dos mirandose fijamente con ganas de matarse mientras que Cressida, Elissa, Mario y Andy solo miraban sin pronunciar una palabra o hacer un movimiento.
No era necesario ser adivino para sentir esa tensión entre ellos.
Y no precisamente una s****l.
Mi hija estaba en el medió, muy sonriente pero no en direccion a su padre sino en direccion a el; nadie del grupo decia nada, mi lengua se pego porque yo tampoco sabia que decir para que notarán mi presencia o para que se separaran.
Pero como siempre los buenos momentos son opacados por malos momentos o mejor dicho malas personas.
Mara fue quien rompio el silencio.
Y no con las mejores palabras.
Y eso desato el cólera de esos dos hombres que se miraban a muerte.