―¡Mamá! ¡Papá! ―Aria gritó mientras ella y Caden se acercaban a sus padres sin poder contenerse más. Julius levantó a Caden mientras Macey levantaba a Aria. Su brazo libre rodeó la cintura de Macey, acercándola para que toda su familia estuviera en sus brazos. Su familia finalmente estaba completa y nunca los dejaría ir. ―Papá, ¿esto significa que estaremos juntos para siempre? ―preguntó Aria. ―Así es. ―Julius sonrió―. Para siempre. ―¿Eso significa que vendrás con nosotros a París? ―preguntó Caden. ―Sí, lo haré ―aseguró Julius. ―¡De verdad! ―Aria aplaudió―. ¡Sí! ¿Y también irás con nosotros a Milán, Roma y Barcelona? ―Aria ―reprendió Macey. ―Claro que sí. ―Julius aceptó de buena gana. No había ningún lugar al que no los seguiría. ―¿Entonces eso significa que nos quedaremos en Parí

