Capítulo 8. *Declaratoria de amor*. Diana se retira del gran salón dirigiéndose a su habitación, donde se prepara para la ceremonia, mientras que Erick hijo sale en busca de Felipe junto a varios soldados. Al partir, no fue necesario buscarlo demasiado; Felipe ya venía de regreso. —¿Estás en mi búsqueda? —¿Aquí piensas arrestar con tantos soldados? —dice Felipe de manera arrogante. —Déjate de juego, amigo mío, es hora, necesitas cambiarte. —Como digas, sin duda hoy será el peor día de mi vida. —Ella está aquí, Felipe, su llegada ha causado una gran conmoción; miles de personas esperan afuera del castillo para poder verla; ella realmente luce como una reina. —¿Te lavaron el cerebro? Parece que estás a su favor. —Felipe cabalga a su lado. —No, te equivocas, no puedes olvidar

