Robert Walker ha decidido tomar a su hija por las malas, ya que el tiempo que le dio a Alejandro se está acabando y ellos también están en graves problemas, ahora ellos están bien enojados con Zoila porque por su culpa el italiano no se fue del país, eso hace más peligrosa su situación. Mientras que Alejandro espera que el italiano invada su hogar, pero nunca espero que Robert diera ese paso, los hombres le avisan que varias camionetas se están acercando a la propiedad, él les dice que no los dejen pasar de los anillos de seguridad, pero las camionetas son blindadas, ordena que les disparen a las llantas y que saquen las bazucas, Le dice a Lucero que entre al sótano donde hay una puerta del pánico, que se usa en casos extremos, ella se niega dejarlo solo. —No, no me obligues a dejarte so

